ANR, 139 años: la historia del partido que marcó el poder en Paraguay

Fundada el 11 de septiembre de 1887, la Asociación Nacional Republicana atravesó guerras, oposición, dictadura, democracia y derrotas, pero gobernó Paraguay durante gran parte de sus 139 años de existencia.

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Historia 11/9/26

La Asociación Nacional Republicana (ANR) cumple este 11 de septiembre 139 años desde su fundación. Su historia corre prácticamente en paralelo con la evolución política del Paraguay posterior a la Guerra contra la Triple Alianza: nació durante la reconstrucción del país, gobernó hasta comienzos del siglo XX, pasó más de cuatro décadas en la oposición, retornó al poder después de la Guerra Civil de 1947 y se convirtió posteriormente en uno de los pilares de la dictadura de Alfredo Stroessner. Sobrevivió a la caída del régimen, condujo buena parte de la transición democrática, perdió por primera vez la Presidencia en seis décadas en 2008 y regresó al Palacio de López cinco años después.

Son 139 años atravesados por siete etapas claramente diferenciadas. Estudios académicos dividen sus grandes ciclos de control del Ejecutivo entre 1887-1904, 1947-2008 y desde 2013 hasta la actualidad, pero dentro de esos periodos ocurrieron transformaciones profundas en la naturaleza del partido y en el régimen político paraguayo. La ANR que nació alrededor de Bernardino Caballero no fue la misma que volvió al poder en 1947; tampoco puede equipararse aquella organización con el partido subordinado a la estructura stronista ni con el que consiguió adaptarse al sistema democrático después de 1989.

Del poder a la llanura

La ANR fue fundada el 11 de septiembre de 1887, pocos meses después de la creación del Centro Democrático, antecedente del Partido Liberal. El Paraguay todavía atravesaba las consecuencias políticas, económicas y demográficas de la Guerra contra la Triple Alianza. Bernardino Caballero, acompañado por figuras como José Segundo Decoud, encabezó la formación de la nueva nucleación. La propia Secretaría Nacional de Cultura señala que colorados y liberales compartían componentes del liberalismo en sus orígenes, antes de que sus identidades políticas siguieran caminos diferentes.

El primer ciclo colorado se extendió hasta 1904, cuando la Revolución Liberal desplazó a la ANR del poder. Comenzó entonces una etapa de aproximadamente cuatro décadas de oposición, la denominada “llanura”. Durante ese periodo se fue construyendo parte importante de la identidad doctrinaria posterior del coloradismo. Investigaciones académicas señalan especialmente el desarrollo de un discurso nacionalista, la reivindicación histórica del mariscal Francisco Solano López y el progresivo alejamiento de componentes del liberalismo político y económico que habían estado presentes en sus orígenes.

La Guerra del Chaco, la Revolución de 1936 y el derrumbe del viejo orden liberal modificaron nuevamente el escenario. Durante la Primavera Democrática de 1946, el Partido Colorado integró junto con los febreristas el gobierno de coalición de Higinio Morínigo. Tras la salida de los febreristas en enero de 1947, los colorados quedaron como principal sostén político del régimen. Meses después estalló la Guerra Civil de 1947, cuya victoria oficialista consolidó la hegemonía del Partido Colorado. Entre 1947 y 1954, el coloradismo atravesó fuertes luchas internas y una sucesión de gobiernos hasta la llegada al poder de Alfredo Stroessner

Imágenes de la guerra civil de 1947. Foto: Gentileza.

Dictadura y transición

El periodo iniciado en 1954 no fue simplemente otro gobierno de la ANR. Durante casi 35 años Paraguay vivió bajo la dictadura de Alfredo Stroessner, sustentada en una estructura que articuló el aparato estatal, las Fuerzas Armadas y el Partido Colorado. La organización partidaria se convirtió así en uno de los pilares políticos de un régimen que restringió sistemáticamente las libertades y persiguió a opositores políticos, sindicalistas, campesinos, estudiantes e incluso a sectores disidentes del propio coloradismo.

El terrorismo de Estado ejercido durante ese periodo está documentado por el propio Estado paraguayo. La Comisión de Verdad y Justicia investigó desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales, detenciones ilegales, torturas, exilio forzado y otras graves violaciones de derechos humanos cometidas principalmente durante la dictadura. Los documentos conservados en los llamados Archivos del Terror muestran además la existencia de una extensa estructura de vigilancia, informantes, seguimiento, detención y tortura. Paraguay también integró el entramado represivo regional de la Operación Cóndor

Dictador Alfredo Stroessner. Foto: Gentileza.

El golpe del 2 y 3 de febrero de 1989, encabezado por el general Andrés Rodríguez, terminó con Stroessner, pero no con el Partido Colorado en el poder. La ANR atravesó la transición adaptándose al nuevo sistema político y continuó controlando el Ejecutivo con Rodríguez y posteriormente con Juan Carlos Wasmosy, Raúl Cubas Grau, Luis González Macchi y Nicanor Duarte Frutos.

Esa transición tampoco estuvo exenta de profundas disputas dentro del propio coloradismo. Las facciones partidarias protagonizaron enfrentamientos que trascendieron las internas y sacudieron al Estado. Uno de los momentos más graves llegó el 23 de marzo de 1999, cuando fue asesinado el vicepresidente Luis María Argaña. La propia Vicepresidencia de la República califica el hecho como un magnicidio. Su muerte desencadenó la crisis conocida como Marzo Paraguayo, que culminó con la renuncia del presidente Raúl Cubas Grau.

Derrota, retorno y presente

El siguiente quiebre llegó en 2008. Después de 61 años consecutivos de presidentes colorados, la victoria electoral de Fernando Lugo llevó a la ANR nuevamente a la oposición. Más allá de la duración posterior de aquel gobierno, la elección representó un hecho histórico: por primera vez desde 1947 el Partido Colorado perdía el control del Poder Ejecutivo.

La salida duró cinco años. En las elecciones de 2013, Horacio Cartes consiguió 1.104.169 votos y devolvió la Presidencia a la ANR. Desde entonces, el partido volvió a ganar las elecciones generales con Mario Abdo Benítez en 2018 y Santiago Peña en 2023.

El retorno abrió además otra transformación interna. El surgimiento del cartismo modificó la correlación de fuerzas dentro de una organización históricamente acostumbrada a la disputa entre movimientos. Cartes llegó a la Presidencia en 2013 y, años después de abandonar el Ejecutivo, pasó a presidir la propia ANR. Santiago Peña emergió políticamente dentro de ese movimiento y llegó al Palacio de López en 2023.

Horacio Cartes, ex presidente constitucional del Paraguay. Foto: Gentileza.

A 139 años de su fundación, la permanencia del Partido Colorado constituye uno de los fenómenos centrales para comprender la política paraguaya. Pasó del Paraguay devastado de la posguerra a la reconstrucción; del poder a 43 años de oposición; de la Guerra Civil de 1947 a la dictadura stronista; del terrorismo de Estado a una transición democrática atravesada por violentas disputas internas; y de la histórica derrota electoral de 2008 a un nuevo ciclo de gobiernos colorados desde 2013.

La ANR cambió de dirigentes, movimientos internos y formas de ejercer y disputar el poder. También sobrevivió al derrumbe del régimen con el que estuvo estructuralmente vinculada durante 35 años y a la única alternancia presidencial que consiguió desplazarla electoralmente desde el comienzo de la democracia. Ciento treinta y nueve años después de aquella fundación de 1887, el Partido Colorado continúa en el centro del sistema político paraguayo.