La noche en que un mitin colorado terminó con al menos 38 muertos

Juan Carlos “Calé” Galaverna acababa de hablar ante miles de personas cuando el tinglado cayó. La tragedia ocurrió durante un cierre de campaña colorado en Ciudad del Este, en septiembre de 1997.

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Historia 03/9/26
Rescatistas buscan víctimas entre los escombros.

Era jueves y faltaban tres días para las internas del Partido Colorado que definirían sus candidaturas a la Presidencia de la República y a la Gobernación de Alto Paraná. Entre 3.000 y 4.000 personas se habían reunido en el tinglado del Club 3 de Febrero, en Ciudad del Este, para acompañar el cierre de campaña de Antonio “Pelé” Aranda, precandidato a gobernador. Afuera, una fuerte tormenta avanzaba sobre la ciudad. Cerca de las 23:00, poco después del discurso de Juan Carlos “Calé” Galaverna, se cortó la energía eléctrica y la estructura comenzó a caer sobre la multitud.

Bomberos trabajan entre hierros, chapas y ladrillos tras el derrumbe del tinglado del Club 3 de Febrero.

Una interna decisiva

El acto se realizaba en plena disputa por el control del partido que gobernaba Paraguay. Reconciliación Colorada estaba encabezada por Luis María Argaña, quien competía por la candidatura presidencial contra el general Lino Oviedo, líder de Unión Nacional de Colorados Éticos.

Argaña debía participar como principal figura del mitin, pero no pudo viajar desde Asunción debido al mal tiempo. Galaverna quedó como uno de los oradores centrales. La concentración respaldaba a Aranda, empresario y entonces concesionario del Casino Acaray.

Más que un cierre de campaña, el encuentro buscaba exhibir la capacidad de movilización de una de las fuerzas que se disputaban el poder dentro del coloradismo.

Equipos de emergencia buscan víctimas entre los escombros durante la noche del derrumbe en Ciudad del Este.

El tinglado cayó

Poco después de que Galaverna terminara de hablar, el viento golpeó el recinto. Las columnas cedieron, el techo metálico se desplomó y parte de un muro cayó sobre los asistentes. En medio del apagón, cientos de personas intentaron escapar, mientras otras quedaron atrapadas entre hierros, chapas y cemento.

Galaverna y Aranda sobrevivieron debajo de la estructura. El dirigente colorado sufrió heridas en la boca y el tobillo. La emergencia desbordó la capacidad de respuesta local y varios heridos fueron derivados a otros centros asistenciales. El presidente Juan Carlos Wasmosy dispuso el envío de aviones de la Fuerza Aérea para trasladar los casos más graves a Asunción.

Juan Carlos Galaverna sobrevivió al derrumbe

Las crónicas publicadas después del derrumbe no coincidieron sobre la cantidad de víctimas. Algunas informaron 33, 35 o 36 fallecidos; otras registraron al menos 38 muertos y cerca de 200 heridos. Entre los fallecidos había niños, un agente policial y dos ciudadanos argentinos.

Cifras nunca cerradas

Casi tres décadas después, la cantidad exacta de muertos continúa sin una confirmación oficial accesible. Las reconstrucciones posteriores adoptaron con mayor frecuencia la cifra de 38 fallecidos, aunque los reportes contemporáneos presentan números diferentes.

La tormenta fue señalada como la causa inmediata del derrumbe, pero también quedaron interrogantes sobre la resistencia de las columnas, las condiciones del tinglado y los controles realizados antes de reunir allí a miles de personas. No existe en las fuentes públicas consultadas una explicación concluyente que establezca responsabilidades.

Una mujer herida es trasladada en camilla por socorristas después del colapso del tinglado.

Una versión repetida durante años atribuyó a Galaverna una frase sobre cambiar por rojo el manto azul de la Virgen de Caacupé si el movimiento ganaba las internas. Sobrevivientes aseguraron haberla escuchado, mientras el dirigente negó haberla pronunciado. El relato pasó a formar parte de la memoria popular alrededor de la tragedia.

La política continuó

Tres días después del derrumbe se realizaron las internas. Lino Oviedo se impuso a Luis María Argaña en la carrera presidencial colorada. La disputa entre ambos sectores continuaría marcando la política paraguaya hasta el asesinato de Argaña, en marzo de 1999, que desencadenó el Marzo Paraguayo.

El Club 3 de Febrero ya no funciona en aquel sitio. En el lugar donde miles de personas fueron convocadas para acompañar un acto político existe actualmente un supermercado.

De aquella noche quedaron fotografías, testimonios de sobrevivientes y cifras que nunca terminaron de coincidir. También quedó una pregunta sin una respuesta pública definitiva: por qué una estructura que albergaba a miles de personas cayó sin que las responsabilidades fueran esclarecidas.