Paraguay terminó 2025 con señales positivas en el mercado laboral. El desempleo se redujo y la cantidad de personas ocupadas aumentó respecto a los períodos anteriores. Sin embargo, una revisión conjunta de los últimos informes publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestra que esa mejora no alcanzó para modificar uno de los principales problemas del mercado laboral paraguayo: la precariedad del empleo.
Los datos oficiales revelan que el país continúa con un elevado nivel de informalidad, un aumento de la subocupación por insuficiencia de tiempo de trabajo durante el cuarto trimestre y una fuerte relación entre pobreza e informalidad. El resultado es un mercado laboral que genera empleo, pero donde una parte importante de los trabajadores continúa sin estabilidad, protección social o ingresos suficientes.
Más empleo, pero también más subocupación
El boletín del cuarto trimestre de 2025 muestra que la tasa de desempleo cayó de 4,5% a 3,6% respecto al mismo período del año anterior. En términos absolutos, la cantidad de personas desocupadas se redujo en aproximadamente 26.600 personas.
Sin embargo, el mismo informe señala que la subocupación por insuficiencia de tiempo de trabajo aumentó de 3,3% a 3,5%, alcanzando a 118.191 personas. Se trata de trabajadores que tienen empleo, pero trabajan menos de 30 horas semanales, desean trabajar más tiempo y están disponibles para hacerlo.
El dato muestra que una parte de la mejora del mercado laboral no necesariamente se tradujo en empleos con jornadas suficientes o ingresos adecuados.
Vendedora informal
Seis de cada diez trabajadores siguen en la informalidad
El informe anual sobre ocupación informal mantiene otro problema estructural. En 2025, el 60,1% de los ocupados no agropecuarios trabajaba en condiciones de informalidad, lo que representa aproximadamente 1.663.276 personas.
La situación es aún más crítica en las zonas rurales, donde 72,1% de los ocupados se desempeñaba en la informalidad, frente al 57,3% registrado en las áreas urbanas. Entre las mujeres rurales, la tasa alcanzó 76,2%, la más elevada entre los grupos analizados.
El informe también muestra que la informalidad disminuye a medida que aumenta el nivel educativo. Mientras 90,1% de las personas sin instrucción trabajan en la informalidad, la proporción baja a 36,5% entre quienes cuentan con entre 13 y 18 años de estudio.
Trabajadores del rubro de la construcción
La pobreza sigue ligada al empleo informal
Los datos sobre pobreza monetaria permiten completar el panorama.
Aunque la incidencia de la pobreza se redujo durante 2025, el informe del INE muestra que 88,3% de los ocupados pobres trabaja en condiciones de informalidad, lo que evidencia la estrecha relación entre empleo precario y bajos ingresos.
El mismo documento señala que los ingresos laborales continúan siendo la principal fuente de recursos de los hogares paraguayos, por lo que la calidad del empleo sigue siendo un factor determinante para mejorar las condiciones de vida.
Una mejora con desafíos pendientes
El conjunto de los informes oficiales muestra un escenario con avances, pero también con limitaciones. Paraguay logró reducir el desempleo y aumentar la ocupación durante 2025. Sin embargo, la persistencia de una informalidad cercana al 60%, el incremento de la subocupación al cierre del año y la elevada proporción de trabajadores pobres en empleos informales indican que el principal desafío ya no pasa únicamente por crear puestos de trabajo, sino por mejorar su calidad y estabilidad.