Mientras buena parte del mundo enfrenta una desaceleración económica y los organismos internacionales revisan sus expectativas a la baja, Paraguay aparece en los informes más recientes del Banco Mundial como una excepción dentro del escenario regional. La nueva actualización de Perspectivas Económicas Mundiales muestra que el país no solo mantendrá un ritmo de expansión elevado, sino que incluso mejoró sus previsiones respecto a las estimaciones realizadas a comienzos de año.
La proyección del organismo multilateral plantea que la economía paraguaya crecerá 4,4% en 2026, una revisión al alza de 0,5 puntos porcentuales frente a la estimación de enero. Para 2027, el crecimiento esperado alcanza 4,2%, también superior al cálculo anterior, mientras que para 2028 se mantiene una expansión de 4%, un nivel que posicionaría al país por encima del promedio esperado para Sudamérica.
Una excepción regional
Las cifras del Banco Mundial colocan a Paraguay con uno de los panoramas más favorables de la región durante los próximos años. El contraste se observa especialmente frente a las principales economías sudamericanas.
Argentina tendría un crecimiento cercano al 3,6% en los próximos años, Chile rondaría el 3,3%, Brasil crecería aproximadamente 2% y Uruguay alcanzaría un promedio de 1,8% hasta 2028. En ese escenario, Paraguay se consolidaría como la economía con mayor dinamismo relativo de Sudamérica.
El resultado refleja la capacidad de la economía paraguaya de sostener un ciclo de crecimiento después de haber registrado una fuerte expansión en años recientes. Sin embargo, los desafíos siguen presentes: mantener el ritmo de inversión, mejorar la productividad y lograr que ese crecimiento tenga un mayor impacto en la generación de empleos y la reducción de las brechas sociales.
Informe Perspectivas Económicas Globales del Banco Mundial - junio 2026
Un mundo que pierde velocidad
El buen desempeño proyectado para Paraguay se produce en un contexto internacional menos favorable. El Banco Mundial prevé que el crecimiento de la economía global alcance apenas 2,5% en 2026, por debajo de los niveles históricos y con revisiones negativas para cerca de dos tercios de las economías mundiales.
Para 2027, la expansión global llegaría a 2,8%, todavía alrededor de 0,4 puntos porcentuales por debajo del promedio de la década de 2010. El organismo advierte además que muchas economías en desarrollo, excluyendo a China e India, podrían completar una década sin avances significativos en la reducción de la brecha de ingresos con los países más avanzados.
En ese escenario de menor crecimiento global, la capacidad de Paraguay para sostener tasas superiores al 4% se convierte en uno de los principales indicadores a seguir.
Eje corporativo de la ciudad de Asunción
Paraguay crecerá más que Sudamérica, ¿pero está construyendo un país más rico?
El país ya tuvo ciclos de fuerte crecimiento en el pasado, impulsados por la soja, la carne y la energía barata. La cuestión de fondo es si esta nueva etapa de expansión estará acompañada de mayor industrialización, más productividad, empleos de mayor calidad, mejor educación y más innovación.
Si no ocurre esa transformación, Paraguay podría seguir siendo una economía que crece rápido, pero que tarda décadas en acercarse a los niveles de ingreso de los países desarrollados.