Hay dinero para prestar, pero las microempresas siguen lejos del crédito

El sistema financiero considera favorable el momento para prestar y asegura tener capacidad para hacerlo. Sin embargo, las microempresas continúan enfrentando las mayores barreras para acceder al crédito.

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Economía 11/8/26

El dinero está disponible y las entidades financieras ven condiciones favorables para otorgar préstamos, pero esa apertura no alcanza a todos por igual. La última Encuesta sobre Situación General del Crédito del Banco Central del Paraguay (BCP), correspondiente al segundo trimestre de 2026, expone una brecha marcada según el tamaño de las empresas: mientras las grandes aparecen prácticamente en la puerta de entrada del sistema financiero, las microempresas permanecen en el extremo opuesto.

Una brecha por tamaño

La diferencia es contundente. El 100% de las entidades financieras consultadas por el BCP considera alto el acceso al crédito de las grandes empresas. Para las microempresas ocurre exactamente lo contrario: el 72,73% percibe que tienen un acceso bajo, mientras ninguna entidad califica su acceso como alto.

Las medianas empresas quedan en una posición intermedia. El 77,27% de las entidades considera que tienen un acceso medio y el 22,73% lo ubica como alto. Entre las familias y quienes recurren al microcrédito personal también predominan las dificultades: el 59,09% de las financieras percibe un acceso bajo.

El problema adquiere mayor relevancia porque no ocurre en un momento de retracción generalizada. Según la encuesta, el 81,82% de las entidades considera que la coyuntura económica es propicia para otorgar préstamos al sector privado. Además, el 68,18% afirma que podría responder a un aumento de la demanda crediticia sin mayores inconvenientes.

Es decir, existe capacidad para prestar. La dificultad está en quién logra reunir las condiciones para recibir ese dinero.

Dificultad de las empresas pequeñas para demostrar ingresos, antecedentes financieros o presentar suficiente información termina convirtiéndose en una barrera. Foto: Gentileza.

Historial, información y garantías

Cuando el BCP pregunta qué impide conceder un mayor volumen de crédito al sector privado, aparecen tres obstáculos principales. El historial del cliente y la falta de información concentran cada uno el 33,33% de las respuestas, mientras la escasez de garantías representa otro 18,18%.

El historial vuelve a aparecer cuando las entidades explican sus decisiones concretas. El 72,73% lo identifica como el factor más importante al momento de conceder sus últimos créditos. Y entre las instituciones que rechazaron solicitudes durante los últimos tres meses, el historial crediticio fue mencionado como motivo en el 39,47% de los casos.

La dificultad de las empresas pequeñas para demostrar ingresos, construir antecedentes financieros o presentar suficiente información termina así convirtiéndose en una barrera para ingresar al circuito formal. El propio sistema identifica una posible salida: 31,82% de las entidades considera que mejorar la información disponible sobre los prestatarios ayudaría a aumentar el crédito en la economía.

Formalizar abre puertas

Los datos del Instituto Nacional de Estadística ayudan a comprender esa distancia desde el otro lado del mostrador. La Encuesta a Micro y Pequeñas Empresas de Asunción y Central 2023 estudió 1.000 negocios, entre formales e informales, y encontró que el acceso al financiamiento es precisamente uno de los beneficios que las empresas asocian con la formalización.

En la base relevada, 736 de las 1.000 empresas señalaron que un mejor acceso al financiamiento y los préstamos representa o representaría un beneficio de estar registradas. El INE también encontró que las empresas formales tienden a utilizar prácticas más estructuradas, como cuentas bancarias exclusivas y registros contables.

El Ministerio de Industria y Comercio reconoce que allí existe uno de los principales obstáculos. Según datos divulgados por la institución, Paraguay cuenta con más de 476.000 mipymes registradas, pero menos del 10% cumple los requisitos mínimos de formalidad establecidos por la ley. Más de la mitad tampoco tendría una cuenta bancaria a nombre de la empresa.

La formalización, por tanto, no aparece solamente como una cuestión tributaria. También puede determinar qué información puede mostrar una empresa cuando necesita capital para comprar mercadería, invertir o ampliar sus operaciones.

Menos del 10% de las mipymes cumple con los requisitos mínimos de formalidad establecidos por la ley. Foto: Gentileza.

El desafío de llegar

El escenario general del crédito es favorable. El índice de confianza del sector alcanzó 65,91 puntos, por encima de los 64,77 registrados en el primer trimestre, y el 40,91% de las entidades espera que la concesión de préstamos aumente durante los próximos tres meses.

Pero las pequeñas empresas todavía no acompañan ese dinamismo con la misma intensidad. Durante los últimos tres meses, el 59,09% de las entidades indicó que el crédito destinado a este segmento permaneció sin cambios, mientras el 36,36% reportó un aumento.

El desafío ya no parece limitarse a conseguir recursos para prestar. La brecha está en construir el puente entre esos recursos y miles de pequeños negocios que todavía operan con poca información financiera, escasa bancarización o insuficientes antecedentes para satisfacer las exigencias del sistema.

El crédito puede crecer y las entidades pueden tener dinero disponible. Los datos del propio BCP muestran, sin embargo, que el tamaño de la empresa continúa marcando una diferencia decisiva a la hora de acceder a él. Para las microempresas, la puerta del financiamiento sigue siendo mucho más estrecha.

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