En enero y febrero de 2026, Bello incorporó 42 funcionarios en la comuna de Asunción

Intendente Luis Bello incorporó 42 funcionarios en los dos primeros meses de 2026, que cuestan ₲ 198.610.947 al mes y elevan a 8.806 la plantilla entre comuna y Junta, con gasto mensual cercano a USD 7,7 millones.

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Investigaciones 26/3/26

La estructura de la Municipalidad de Asunción sigue creciendo. En apenas dos meses, entre enero y febrero de 2026, la administración encabezada por Luis Bello incorporó 42 nuevos funcionarios, en un contexto donde el gasto en personal ya representa uno de los componentes más pesados del presupuesto municipal. El incremento no es aislado: forma parte de una dinámica sostenida de expansión de la plantilla.

Los datos muestran que cada incorporación implica un costo adicional acumulativo para la comuna. Solo estas 42 nuevas contrataciones representan un aumento mensual de ₲ 198.610.947, lo que, proyectado a lo largo del año, implica un impacto superior a ₲ 2.300 millones. El crecimiento se da sobre una base ya consolidada de más de 7.606 funcionarios en la Municipalidad, según registros administrativos de febrero de 2026.

Entre la Municipalidad y la Junta suman cerca de 8.800 funcionarios, con un costo mensual de unos USD 7,7 millones.

Estructura en expansión

La composición de los nuevos ingresos permite observar cómo se construye la estructura municipal. De los 42 incorporados en 2026, 25 corresponden a cargos nombrados, 12 a comisionados y 4 a jornaleros, evidenciando una combinación entre vínculos permanentes y modalidades más flexibles de contratación. El costo promedio por cada nuevo funcionario se ubica en torno a ₲ 4,7 millones mensuales.

Este patrón no es nuevo. Durante 2025, la Municipalidad ya había incorporado 152 funcionarios adicionales, con un impacto mensual cercano a ₲ 608 millones, lo que indica que la tendencia de crecimiento no responde a una necesidad puntual, sino a una política sostenida de ampliación de la estructura administrativa.

En paralelo, la estructura no se limita al Ejecutivo municipal. La Junta Municipal de Asunción cuenta con más de 1.200 funcionarios, con un costo mensual que ronda los ₲ 7.044.000.000, lo que eleva la estructura total a 8.806 funcionarios entre ambas instancias.

El peso del gasto en personal

El presupuesto municipal para 2026 destina ₲ 799.622 millones al rubro de Servicios Personales, consolidando al pago de funcionarios como uno de los principales ejes del gasto de la comuna.

En la práctica, el gasto mensual efectivo en salarios de la Municipalidad alcanza los ₲ 49.873 millones, equivalente a unos USD 6,8 millones, mientras que al sumar la estructura de la Junta Municipal el costo total se aproxima a los USD 7,7 millones mensuales, consolidando el peso del gasto en personal dentro de las finanzas públicas locales.

La diferencia entre el presupuesto disponible y el gasto ejecutado sugiere además la existencia de un margen operativo que permitiría seguir ampliando la plantilla. En términos financieros, esto se traduce en una capacidad instalada para incrementar el número de funcionarios sin necesidad de modificar el presupuesto aprobado.

Política y estructura

El crecimiento de la plantilla municipal también se da en un contexto político específico. Luis Bello forma parte del equipo político de Raúl Latorre y Camilo Pérez, lo que conecta la dinámica municipal con procesos más amplios dentro de la estructura partidaria.

El precandidato Camilo Pérez junto a Luis Bello en un encuentro en la seccional N.º 24 del barrio San Pablo, en Asunción.

En la Cámara de Diputados, bajo la presidencia de Latorre, la institución alcanzó un récord de 2.523 funcionarios, con un costo mensual de aproximadamente USD 2,7 millones, y la incorporación de 778 funcionarios desde 2023. La comparación permite observar patrones similares en distintas instituciones públicas.

En años electorales, estas estructuras suelen adquirir un rol adicional. La incorporación de funcionarios sin concurso público y bajo modalidades flexibles de contratación aparece como una práctica recurrente, donde los vínculos laborales pueden estar asociados a esquemas de apoyo político, fortaleciendo redes internas de poder.

En ese contexto, la expansión de la plantilla deja de ser solo una cuestión administrativa o presupuestaria, y pasa a formar parte de una lógica más amplia de organización política, donde el empleo público cumple también una función estratégica dentro del sistema.