Paraguay y Taiwán firmaron el 8 de mayo de 2026 un memorándum para desarrollar infraestructura soberana de inteligencia artificial y capacidad de cómputo. Según la Oficina de la Presidencia de Taiwán, la propuesta pretende combinar la energía paraguaya con la tecnología de inteligencia artificial desarrollada por ese país.
El Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (MITIC) informó que la primera etapa contempla un centro de datos con una capacidad de 10 megavatios y una inversión estimada en cerca de USD 300 millones.
Esta es, por ahora, la cifra difundida oficialmente por el Gobierno paraguayo. La referencia a una inversión de USD 200 millones, publicada por medios internacionales, no aparece en las comunicaciones oficiales del MITIC ni de la Presidencia de Taiwán consultadas para esta nota. Tampoco existe información pública suficiente para afirmar que se trata de dos inversiones diferentes o que ambas cifras puedan sumarse.

Predio de Chaco’i para el centro de datos vinculado con Yguazú Digital. Gentileza MITIC
Una inversión no equivale a ingresos para Paraguay
Los USD 300 millones constituyen una estimación del MITIC sobre la inversión requerida para la primera etapa. No significan necesariamente que ese monto ingresará al Estado paraguayo, que será invertido totalmente dentro del país o que se traducirá en una recaudación tributaria equivalente.
Para determinar el beneficio económico real es necesario conocer quién financiará la infraestructura, quién será propietario de los servidores, cuánto se pagará por la energía, qué impuestos alcanzarán al emprendimiento y qué proporción de las compras y contrataciones se realizará en Paraguay.
El MITIC sostiene que el proyecto busca transformar la electricidad en capacidad de cómputo y beneficiar a industrias, mipymes, emprendedores y empresas tecnológicas. También plantea que la iniciativa podría impulsar el empleo, el producto interno bruto y la formación de talento especializado.
Sin embargo, las publicaciones oficiales no establecen hasta ahora una cantidad mínima de empleos, porcentajes de contratación local, obligaciones de transferencia tecnológica ni metas verificables de capacitación.

Profesional trabajando en un centro de datos
Yguazú Digital todavía es una proyección
Otro punto que debe aclararse es la situación de Yguazú Digital. El MITIC informó que en fases posteriores se prevé crear una entidad binacional con participación igualitaria entre Paraguay y Taiwán.
Por lo tanto, no corresponde presentarla como una empresa o entidad ya constituida. Su eventual creación como organismo binacional requerirá un instrumento jurídico, tratamiento legislativo y reglas precisas sobre patrimonio, administración, fiscalización y distribución de resultados.
También deberán definirse las responsabilidades de cada país. Una participación del 50 % para cada parte puede otorgar capacidad de decisión, pero también puede implicar obligaciones financieras, riesgos y aportes adicionales para Paraguay.

Foto aérea de Itaipú Binacional
La tarifa eléctrica sigue siendo decisiva
La energía será uno de los principales aportes paraguayos. Sin embargo, las publicaciones oficiales consultadas no informan qué tarifa pagará el centro de datos, por cuánto tiempo estaría garantizada ni quién financiará las obras de transmisión necesarias.
El 9 de junio, el Gobierno dejó sin efecto cuatro decretos relacionados con las denominadas industrias convergentes. La Administración Nacional de Electricidad (ANDE) sostuvo que la decisión buscaba proteger la sostenibilidad del sistema eléctrico, sus finanzas y la competitividad industrial.
Esto impide asumir que el proyecto de inteligencia artificial ya dispone de una tarifa preferencial o de condiciones energéticas definitivas.
La disponibilidad de electricidad tampoco debe considerarse ilimitada. De acuerdo con la ANDE, entre enero y mayo de 2026 el consumo eléctrico nacional creció 19,4 % frente al mismo periodo del año anterior. El aumento de la demanda obliga a evaluar el costo de oportunidad de comprometer grandes bloques de potencia y las inversiones necesarias para reforzar el sistema eléctrico.
El MITIC confirmó solamente que la fase inicial tendrá una capacidad de 10 MW. Las eventuales ampliaciones a 100 y 1.000 MW no deberían presentarse como compromisos cerrados mientras no sean verificadas mediante el memorándum original, un estudio de factibilidad o un acuerdo posterior.

Fotografía de Panumas Nikhomkhai: Servidores de un centro de datos
¿Qué debería recibir Paraguay?
El proyecto puede convertirse en una oportunidad si permite que Paraguay capture más valor que el obtenido mediante la simple venta de electricidad. Para medir ese resultado se necesitan, como mínimo, cinco compromisos públicos:
- Una tarifa eléctrica transparente y sostenible para la ANDE.
- Un régimen tributario definido, con detalle de las posibles exoneraciones.
- Metas cuantificables de empleo, capacitación y contratación de empresas paraguayas.
- Participación efectiva del país en la propiedad, administración y beneficios del proyecto.
- Reglas sobre soberanía de datos, ciberseguridad, fiscalización y acceso nacional a la capacidad de cómputo.
La cooperación con Taiwán puede facilitar el acceso a tecnología que Paraguay difícilmente conseguiría por sí solo. Pero ofrecer energía barata no garantiza automáticamente industrialización, empleo ni transferencia de conocimientos.
La pregunta central no es únicamente cuánto costará el centro de datos. Es cuánto valor permanecerá en Paraguay después de descontar el consumo eléctrico, las inversiones públicas, los incentivos fiscales y los riesgos asumidos.
Mientras esas condiciones no sean publicadas, Yguazú Digital debe presentarse como una oportunidad en negociación y no como un beneficio económico ya asegurado.