La factura de la deuda casi se triplicó desde 2020 y volverá a subir en 2027

Paraguay pasó de pagar USD 668 millones por el servicio de su deuda en 2020 a USD 1.762,8 millones en 2025. Para 2027, el MEF proyecta una cuenta cercana a USD 2.000 millones.

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Economía 04/9/26

El costo de la deuda pública paraguaya cambió de escala en pocos años. En 2020, la Administración Central destinaba alrededor de USD 668 millones al pago de capital, intereses y comisiones. Cinco años después, esa factura cerró en USD 1.762,8 millones, según los datos oficiales del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Para 2027, las proyecciones indican que el monto volverá a crecer y se acercará a los USD 2.000 millones.

El aumento no fue lineal. Durante los primeros años posteriores a 2020, el servicio de la deuda se mantuvo por debajo de los USD 800 millones anuales, pero el escenario comenzó a cambiar con mayor fuerza desde 2023. Ese año superó los USD 1.300 millones y desde entonces se instaló en un nivel considerablemente superior al observado al comienzo de la década. Detrás de esa evolución están tanto los intereses como los vencimientos de préstamos y bonos que el Estado debe afrontar cada año.

Una deuda que ganó peso

El cambio también puede observarse más allá de lo que Paraguay paga anualmente. En 2020, la deuda de la Administración Central representaba 29,7% del PIB. Al cierre de 2025 llegó al 36,2%, mostrando que el endeudamiento creció también en relación con el tamaño de la economía.

Parte del salto inicial estuvo relacionado con la pandemia, cuando el Estado recurrió a financiamiento extraordinario para afrontar la emergencia sanitaria y económica. Sin embargo, la deuda no volvió posteriormente a los niveles previos. A los nuevos préstamos y emisiones se sumaron obligaciones anteriores que comenzaron a llegar a sus fechas de pago.

Ese es un aspecto central para entender la deuda pública. El Estado no solamente debe pagar intereses: también llega un momento en que tiene que devolver el capital prestado. Por eso, incluso cuando el costo de los intereses se mantiene estable o disminuye, la factura total puede aumentar si coinciden mayores vencimientos.

En 2020, la deuda de la Administración Central representaba 29,7% del PIB. Al cierre de 2025 llegó al 36,2%. Foto: Gentileza.

El salto previsto para 2027

Para 2026, el MEF proyecta una reducción temporal del servicio de la deuda, pero la tendencia cambiaría nuevamente al año siguiente. En 2027, la cuenta alcanzaría USD 1.933,5 millones, alrededor de 18,5% más que lo previsto para 2026 y casi tres veces el monto registrado en 2020.

El aumento estará impulsado principalmente por los vencimientos. De la factura prevista para 2027, unos USD 948 millones corresponderán a devolución de capital, mientras una cifra similar se destinará a intereses y comisiones. Esto significa que el salto no se explica por un encarecimiento repentino de los intereses, sino principalmente porque habrá más deuda que llegará a su fecha de amortización.

Mientras paga esas obligaciones, Paraguay continúa recurriendo al mercado para financiar el presupuesto y administrar compromisos anteriores. Las emisiones de bonos cumplen ambas funciones: permiten obtener recursos nuevos, pero también pueden utilizarse para cancelar vencimientos o reemplazar deuda existente por obligaciones con otros plazos.

La operación realizada en 2026 refleja esa dinámica. Paraguay emitió USD 1.300 millones en bonos internacionales, pero solo una parte fue destinada directamente al financiamiento presupuestario. El resto se utilizó para amortizar deuda y realizar operaciones de administración de pasivos. Es decir, una parte del nuevo endeudamiento sirvió para gestionar obligaciones asumidas anteriormente.

Para 2026, el MEF proyecta una reducción temporal del servicio de la deuda, pero la tendencia cambiaría nuevamente al año siguiente. Foto: Gentileza.

Una factura frente a las prioridades del Estado

La magnitud que alcanzará el servicio de la deuda puede dimensionarse al observar las principales asignaciones previstas en el PGN 2027. El proyecto presentado por el Ejecutivo contempla G. 18,2 billones para el Ministerio de Salud, G. 10,4 billones para Educación y alrededor de G. 9,2 billones para Obras Públicas.

No se trata de partidas directamente equivalentes: los presupuestos de los ministerios están expresados en guaraníes y comprenden sus diferentes programas, mientras que el MEF presenta la proyección financiera del servicio de la deuda en dólares. La comparación sirve para dimensionar el tamaño de una obligación que debe encontrar espacio cada año dentro de las cuentas públicas.

El crecimiento de esa factura tampoco significa que endeudarse sea necesariamente negativo. El crédito puede permitir financiar infraestructura y proyectos cuyos beneficios se extienden durante décadas. La discusión está en cuánto se toma prestado, para qué se utiliza y qué capacidad tendrá el Estado para afrontar posteriormente esos compromisos sin desplazar otras prioridades.

Entre 2020 y 2025, el servicio anual de la deuda de la Administración Central pasó de USD 668 millones a USD 1.762,8 millones. Para 2027, la proyección ya roza los USD 2.000 millones. Más que el volumen total de deuda acumulada, esa evolución muestra una consecuencia concreta del endeudamiento: cada año, una parte mayor de los recursos debe estar disponible para cumplir obligaciones asumidas en el pasado.