El 15 de agosto Santiago Peña cumple tres años al frente del Ejecutivo. Su Tercer Informe Presidencial, presentado ante el Congreso el 1 de julio, reúne en 266 páginas los resultados con los que el Gobierno busca explicar qué cambió durante su administración. No se trata de una lista corta: el documento recorre economía, empleo, infraestructura, seguridad, educación, salud, vivienda y protección social. Pero detrás de esa cantidad de datos aparecen algunos grandes relatos que atraviesan el balance: una economía que crece y atrae capital, una reducción de la pobreza acompañada por mayor formalización laboral, un Estado que amplía programas sociales y una fuerte apuesta por infraestructura e inversiones de gran escala.
Economía y empleo
El punto de partida del balance es la economía. Paraguay cerró 2025 con un crecimiento del PIB de 6,6%, el mayor de los últimos 12 años, mientras que el primer trimestre de 2026 registró una expansión interanual de 5,8%. A esto, el Ejecutivo suma como uno de sus principales hitos la obtención de un segundo grado de inversión: Standard & Poor's elevó en diciembre de 2025 la calificación soberana a BBB- con perspectiva estable.
El Gobierno intenta conectar ese escenario macroeconómico con el bolsillo mediante el empleo. En el primer trimestre de 2026 había 117.234 personas ocupadas más que un año antes y la desocupación se ubicó en 5,3%, el menor nivel para un primer trimestre de la serie disponible. El informe destaca además que siete de cada diez nuevas ocupaciones no agrícolas fueron formales. A mayo, el régimen general del IPS contabilizaba 842.023 trabajadores, con 42.669 nuevos empleos formales incorporados desde julio de 2025.
Según el gobierno, desocupación se ubicó en 5,3%, el menor nivel para un primer trimestre de la serie disponible. Foto: Gentileza.
Menos pobreza, más protección
El segundo gran relato es social. Según los datos del INE utilizados por el Ejecutivo, la pobreza monetaria bajó de 19,6% en 2024 a 16% en 2025, mientras la pobreza extrema pasó de 3,7% a 2,4%. Eso representa 213.164 personas que dejaron la pobreza y otras 81.155 que salieron de la pobreza extrema en un año. El propio informe reconoce, sin embargo, que continúan diferencias importantes entre el campo y las ciudades: en 2025 la pobreza todavía alcanzaba al 22,1% de la población rural.
Dentro de este eje, Hambre Cero aparece como una de las principales banderas de la administración Peña. El programa llegó a 1.033.331 estudiantes de 7.082 instituciones educativas distribuidas en los 263 distritos del país. Entre julio de 2025 y junio de 2026, Hacienda transfirió G. 1,42 billones a las gobernaciones para sostener el programa. Además de alimentación escolar, el Ejecutivo lo presenta como una política con impacto económico: 22.799 trabajadores vinculados a empresas proveedoras estaban registrados en IPS y 443 MIPYMES participaron como proveedoras.
Salud, educación y vivienda
El balance social se extiende a servicios que afectan directamente la vida cotidiana. En salud, el Gobierno pone como ejemplo a los nuevos hospitales generales: Coronel Oviedo superó las 388.000 atenciones y realizó 7.639 cirugías entre junio de 2025 y junio de 2026, mientras el Hospital General de Itapúa registró más de 239.000 atenciones y 4.654 cirugías desde su habilitación.
En educación, el MEC reporta una inversión cercana a USD 25 millones para fortalecer unas 800 instituciones y espacios educativos, incluyendo aulas, sanitarios, equipamiento y colegios técnicos.
La vivienda completa este frente. Entre julio de 2025 y mayo de 2026, el MUVH gestionó 10.535 soluciones habitacionales y culminó 5.097 viviendas, con una inversión de G. 352.828 millones. A esto se suma Che Róga Porã, que a junio acumulaba más de 6.100 viviendas gestionadas entre preaprobaciones y créditos todavía en análisis, por un monto superior a USD 270 millones.
Entre julio de 2025 y mayo de 2026, MUVH gestionó 10.535 soluciones habitacionales, culminó 5.097, inversión de G. 352.828 millones. Foto: Gentileza.
Inversión para crecer
El cuarto relato mira hacia adelante: atraer grandes inversiones y construir infraestructura para sostener el crecimiento. Entre julio de 2025 y mayo de 2026, los proyectos aprobados bajo los nuevos regímenes de incentivos alcanzaron USD 738,7 millones, con una proyección de 4.693 puestos de trabajo. El informe suma proyectos privados mucho mayores, como Paracel, cuya inversión prevista alcanza USD 5.000 millones, y Atome Villeta, estimada en USD 665 millones.
En infraestructura, el Corredor Bioceánico ocupa un lugar central. El puente Carmelo Peralta–Porto Murtinho registraba alrededor de 87% de avance en mayo, mientras la PY15 entre Mariscal Estigarribia y Pozo Hondo alcanzaba 45% y la pavimentación de 166 kilómetros de la PY12 llegaba al 81%. El Gobierno también coloca dentro de esta transformación la reforma del transporte público, los 70 buses eléctricos que ya circulan en el área metropolitana y el proyecto del Tren de Cercanías Asunción–Luque, estimado en más de USD 400 millones.
Así llega Peña a su tercer aniversario: con un Gobierno que presenta crecimiento, empleo, reducción de pobreza, expansión de programas sociales y grandes inversiones como las piezas de una misma historia. El propio Presidente admite en el informe que todavía queda mucho por hacer en salud, educación y seguridad. Los resultados puestos sobre la mesa muestran avances concretos; el desafío de los dos años restantes será cuánto de ese crecimiento y de esas inversiones consigue convertirse en mejoras sostenidas y perceptibles en la vida cotidiana.