“Sole Solución” es el eslogan con el que Soledad Núñez busca sintetizar su proyecto para Asunción y sus 20 medidas urgentes recorren buena parte de los problemas que encontrará quien asuma el próximo gobierno municipal: cuentas comprometidas, una pesada estructura administrativa y demandas acumuladas en basura, calles, veredas, desagües, tránsito y recuperación del centro. Las propuestas abordan problemas concretos y necesarios, pero llevarlas a la práctica también requerirá mirar los recursos disponibles. Si Núñez gana, desde el primer día deberá pagar salarios y proveedores, mantener los servicios y atender las obligaciones que reciba mientras intenta ejecutar su propia agenda. El documento plantea ordenar la casa y recaudar mejor, aunque todavía no desarrolla cuánto costará el conjunto ni qué alternativas de financiamiento utilizaría si los recursos no alcanzan.
Parar el sangrado
Núñez habla de “parar el sangrado financiero” y propone comenzar con una auditoría de las áreas recaudadoras para detectar fugas, cobros indebidos y mejorar los controles. También plantea modernizar el catastro, revisar contratos, compras y obras, y elaborar un mapa real de la deuda municipal con un plan de pagos.
El diagnóstico apunta a ordenar una administración con problemas financieros, pero las 20 medidas todavía dicen poco sobre nuevas fuentes de recursos. No detallan aumentos de tasas o tributos municipales, créditos o emisiones de bonos, ni estiman cuánto dinero adicional podría generar una mejor recaudación.
Soledad Núñez conversa con asistentes tras un encuentro sobre sus propuestas para Asunción.
La auditoría puede ayudar a detectar pérdidas y ordenar las cuentas. La otra parte será convertir ese ordenamiento en recursos disponibles mientras se cumplen compromisos corrientes como salarios, proveedores y deuda. Ese equilibrio será importante desde los primeros meses de una eventual administración de Núñez.
También propone “tolerancia cero a planilleros”. El punto adquiere otra dimensión al mirar la estructura: la Municipalidad de Asunción contaba con cerca de 8.900 funcionarios, de los cuales 1.210 correspondían a la Junta Municipal. Una eventual depuración, sin embargo, no implica simplemente apartar funcionarios. Existen derechos laborales y procedimientos administrativos que deben respetarse, y las desvinculaciones que correspondan requieren los procesos y sumarios previstos. El documento plantea esos controles, aunque no calcula cuántos casos podrían detectarse ni qué ahorro representarían.
Una caja más ajustada
El presupuesto completa el escenario. Para 2026, Asunción dispone de unos US$ 273 millones, frente a aproximadamente US$ 316 millones en 2025. La referencia presupuestaria actual es, por tanto, menor a la del año anterior.
A eso se suma una deuda que no nació en una sola administración. La Municipalidad arrastra compromisos por créditos y sucesivas emisiones de bonos de distintos gobiernos, incluidos los contraídos desde la administración de Mario Ferreiro y los posteriores. Parte de esas obligaciones seguirá acompañando a quien asuma en 2026.
La actual administración informó que acordó pagar más de G. 90.000 millones correspondientes a obligaciones de bonos de 2025. Otros compromisos fueron trasladados a 2027 y existen bonos municipales con vencimientos que se extienden durante los próximos años.
La realidad será bastante concreta para quien gane: habrá que pagar salarios y proveedores, sostener la recolección y otros servicios, atender las deudas y, al mismo tiempo, encontrar margen para comenzar una nueva gestión. Por eso, conocer con precisión las cuentas que se recibirán será tan importante como definir las primeras medidas.
Núñez deberá enfrentar deudas y buscar recursos para sus propuestas si gana la Intendencia.
Soluciones y política
Las 20 medidas combinan decisiones administrativas con proyectos que necesitarán inversión. El Plan Calles Limpias 24/7 contempla barredoras eléctricas, GPS para trabajadores y camiones y una aplicación ciudadana. También aparecen semáforos inteligentes, obras en calles y desagües, un Plan Integral de Veredas, recuperación de plazas, modernización de mercados y revitalización del Centro Histórico.
Son problemas concretos y varios llevan años esperando respuestas. Algunas medidas pueden avanzar con una mejor organización municipal; otras necesitarán inversiones y probablemente varios años de ejecución.
Pero administrar Asunción tampoco depende únicamente del intendente. Una parte importante de las decisiones pasa por una Junta Municipal de 24 concejales, que interviene en presupuesto, ordenanzas, créditos y otras herramientas de gestión.
Si Núñez gana sin mayoría propia, tendrá que construir acuerdos con los colorados y con otros sectores. Incluso una mayoría opositora requerirá negociación interna. Entre sus aliados está Augusto Wagner, histórico dirigente del PLRA y concejal de Asunción, con peso propio dentro de la Junta.
La relación con el legislativo municipal será así otra pieza de una eventual gestión. Para aprobar presupuestos, conseguir financiamiento o impulsar cambios importantes, Núñez necesitará acuerdos tanto con sectores adversarios como dentro de la propia alianza que sostiene su candidatura.
Los números de “Solución”
Las 20 medidas no incluyen por ahora costos ni una estimación global de inversión. Tampoco calculan cuánto podría aumentar la recaudación con la actualización del catastro o cuánto podría ahorrarse con una estructura municipal más eficiente.
No sabemos si, en caso de ganar, Núñez recurriría a bonos, créditos u otras fuentes de financiamiento. Su propuesta sí contempla concesiones y alianzas con el sector privado para algunos servicios, aunque todavía no precisa cuáles ni bajo qué esquema.
Eso tampoco significa que las 20 medidas deban contener hoy todo el esquema financiero de una eventual gestión. El propio documento las presenta como una base para construir posteriormente el Plan de Gobierno Municipal, donde podrán incorporarse costos, plazos y fuentes de recursos.
Ahí estará una parte importante de la siguiente etapa de “Sole Solución”: poner números a las prioridades y definir cuáles pueden comenzar rápidamente y cuáles necesitarán más tiempo o recursos. Las 20 medidas muestran por dónde quiere empezar Núñez; el plan de gobierno deberá mostrar cómo piensa hacerlo.