Paraguay empieza a construir su hoja de ruta nuclear

El reciente memorando firmado con Estados Unidos no implica la instalación de una central nuclear, pero se suma a una serie de decisiones que muestran cómo el país comenzó a preparar las condiciones técnicas e institucionales para evaluar esta tecnología como parte de su matriz energética en el futuro.

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Política 04/8/26

Por Prabhat Pacuá

Durante décadas, la palabra "nuclear" en Paraguay estuvo asociada casi exclusivamente a aplicaciones médicas, industriales o agrícolas. Sin embargo, en pocos meses esa discusión comenzó a trasladarse también al ámbito energético. Primero fue un convenio entre la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para estudiar los reactores modulares pequeños (SMR, por sus siglas en inglés). Luego, Asunción fue sede del lanzamiento del Grupo de Trabajo sobre Energía Nuclear para Estados Unidos, América Latina y el Caribe. Finalmente, esta semana, Paraguay y Estados Unidos firmaron un memorando de entendimiento sobre cooperación estratégica en materia nuclear civil.

Analizados de manera aislada, estos hechos pueden parecer simples acuerdos de cooperación. En conjunto, sin embargo, muestran que el país comenzó a construir una hoja de ruta para evaluar la incorporación de la energía nuclear como una alternativa de largo plazo. El proceso todavía está lejos de traducirse en una decisión de construir un reactor, pero sí representa el inicio de una planificación más estructurada.

Del interés técnico a una estrategia institucional

El primer paso se dio el 13 de abril, cuando la ANDE y el OIEA suscribieron un convenio de cooperación centrado en las aplicaciones de los reactores modulares pequeños. El documento dejó en claro que se trata de un acuerdo no vinculante, sin obligaciones jurídicas ni financieras, cuyo objetivo es fortalecer las capacidades técnicas de la institución y analizar si esta tecnología podría complementar la matriz energética paraguaya en el futuro.

La cooperación contempla estudios sobre aspectos técnicos, económicos y financieros de los SMR, intercambio de información, asistencia especializada y programas de capacitación para funcionarios de la ANDE. También busca fortalecer la planificación energética y desarrollar capacidades institucionales para evaluar tecnologías emergentes relacionadas con la seguridad energética y el crecimiento de la demanda eléctrica.

Dos días después, Paraguay fue sede del lanzamiento del Grupo de Trabajo sobre Energía Nuclear para Estados Unidos, América Latina y el Caribe, una iniciativa impulsada por el Departamento de Energía estadounidense que reunió a representantes de trece países. El objetivo del espacio es promover la cooperación regional, compartir experiencias, desarrollar capacidades técnicas y analizar modelos de financiamiento para tecnologías nucleares de nueva generación.

En ese contexto, el presidente de la ANDE, Félix Sosa, afirmó que el país aún tiene "un camino largo por recorrer" y describió el encuentro como el punto de partida para comenzar a estudiar estas tecnologías de manera articulada.

Qué agrega el acuerdo con Estados Unidos

El memorando firmado esta semana por el canciller Rubén Ramírez Lezcano y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, incorpora una dimensión diplomática a ese proceso. Según la información difundida por la Cancillería, ambos gobiernos acordaron fortalecer la cooperación estratégica en materia nuclear civil con el propósito de desarrollar capacidades nacionales y promover el uso pacífico de la energía nuclear.

Aunque el documento no fue publicado íntegramente, la información oficial no menciona la compra de reactores, inversiones específicas ni compromisos financieros. Tampoco implica el inicio de un proyecto de construcción. Su alcance se concentra en establecer un marco general de cooperación entre ambos países.

En otras palabras, el memorando no cambia por sí solo la matriz energética paraguaya, pero sí amplía la red de cooperación internacional sobre la que el país viene construyendo sus estudios.

El canciller paraguayo, Rubén Ramírez Lezcano y el secretario de Estado de EE.UU, Marco Rubio durante la firma del memorando de entendimiento entre ambos países. Foto: Gentileza.

Por qué se habla de reactores modulares pequeños

Los reactores modulares pequeños, conocidos internacionalmente como SMR, representan una de las principales líneas de desarrollo de la industria nuclear actual. A diferencia de las centrales convencionales, estos reactores tienen menor capacidad de generación, pueden fabricarse parcialmente en serie y están diseñados para incorporarse de forma gradual al sistema eléctrico.

La ANDE sostiene que estas tecnologías podrían convertirse en una alternativa complementaria para la matriz energética nacional, especialmente pensando en el crecimiento de la demanda eléctrica y en los objetivos de la Política Energética Nacional al 2050.

Sin embargo, la evaluación todavía se encuentra en una etapa inicial. Antes de cualquier decisión, Paraguay deberá analizar aspectos técnicos, ambientales, económicos y regulatorios, además de definir si la incorporación de esta tecnología resulta conveniente para las necesidades del país.

Vista de los reactores modulares pequeños.

Un proceso que recién comienza

La experiencia internacional demuestra que un programa de energía nuclear no comienza con la construcción de un reactor, sino con el fortalecimiento de las instituciones encargadas de planificar, regular y supervisar este tipo de proyectos. Esa etapa incluye la formación de especialistas, el desarrollo de normas regulatorias, estudios de factibilidad y la cooperación con organismos internacionales.

En paralelo, Paraguay ya mantiene una relación histórica con el OIEA en áreas como radioterapia, medicina nuclear, protección radiológica, agricultura y seguridad de materiales radiactivos, cooperación que ahora empieza a extenderse hacia el análisis de la energía nuclear como posible fuente de generación eléctrica.

Por ahora, ninguno de los acuerdos firmados compromete al país a construir una central nuclear. Lo que muestran es otra cosa: Paraguay comenzó a crear las condiciones técnicas, institucionales e internacionales necesarias para estudiar esa posibilidad. Si algún día esa tecnología llega a incorporarse a la matriz energética nacional, las decisiones que hoy parecen meramente administrativas probablemente sean recordadas como los primeros pasos de ese camino.