Cuando Boquerón celebró sus primeras elecciones municipales en octubre de 2021, el nuevo distrito fue presentado como la oportunidad de construir una administración diferente. La Alianza Boquerón para Todos derrotó por apenas 55 votos al Partido Colorado y llevó a César Ignacio González Brítez a convertirse en el primer intendente de la historia del municipio. La expectativa era alta. Se trataba de una institución que prácticamente nacía desde cero y que prometía una gestión basada en la transparencia y la confianza ciudadana.
Con el paso de los años, sin embargo, esa imagen comenzó a deteriorarse. En 2024 salieron a la luz contrataciones de familiares del jefe comunal dentro de la Municipalidad. Hoy, el análisis de las planillas oficiales correspondientes a 2025 permite comprobar que buena parte de esas vinculaciones continúan vigentes. Pero ese no es el único dato que surge de la documentación. La revisión de los registros también expone un llamativo incremento en la remuneración del intendente y una diferencia de aproximadamente G. 150 millones en la planilla de 2024 que no puede explicarse con los conceptos visibles del propio documento.
La investigación de 2024
La investigación publicada en 2024 identificó a cinco familiares del intendente desempeñando funciones dentro de la Municipalidad.
Entre ellos figuraba Albino Ramón González Brítez, hermano del jefe comunal, quien ejercía como director de Acción Social con una remuneración mensual de G. 5.500.000. También aparecía Matías González Brítez, otro hermano del intendente, asignado al área de Recaudaciones e Impuesto Inmobiliario, con un salario mensual de G. 3.500.000. Según explicó entonces César González Brítez, Matías se encontraba comisionado desde la Municipalidad de Mariscal Estigarribia.
La lista continuaba con Faustino Omar Cuenca González, primo del intendente y director de Planificación Física y Urbanística, además de responsable del área de Informática, con una remuneración mensual de G. 6.500.000.
Otro de los nombres era José González Ruiz, sobrino del jefe comunal, quien ocupaba el cargo de encargado de Transporte con un salario mensual de G. 3.500.000.
También figuraba María Isidora González de Morales, tía del intendente, quien se desempeñaba como contadora y encargada de Patrimonio, percibiendo G. 7.700.000 mensuales.
El propio intendente reconoció públicamente los vínculos familiares y defendió cada una de las contrataciones. Sostuvo que respondían a criterios de confianza, experiencia profesional o necesidades propias de una administración que recién comenzaba a consolidarse.
El intendente de Boquerón César González y sus familiares
Lo que revela la planilla oficial
Un año después de aquella investigación, la Planilla General de Pagos correspondiente al ejercicio fiscal 2025 permite verificar qué ocurrió con esos funcionarios.
El documento muestra que Albino Ramón González Brítez ya no figura dentro de la estructura municipal. Sin embargo, Matías González Brítez continúa registrado como comisionado, Faustino Omar Cuenca González permanece como contratado, José González Ruiz figura como funcionario permanente y María Isidora González de Morales continúa como contratada.
Es decir, cuatro de las cinco personas señaladas en la investigación de 2024 siguen vinculadas a la Municipalidad, según la documentación oficial correspondiente a 2025.
La única ausencia es la de Albino Ramón González Brítez. Su nombre volvió a ocupar la agenda pública por otro motivo: actualmente enfrenta juicio como uno de los principales imputados por el homicidio de Juan Ramón Vera Franco, "Jota", un crimen que conmocionó al Chaco.
La misma planilla también revela otro dato llamativo. El intendente César Ignacio González Brítez percibe en 2025 un sueldo mensual de G. 15.000.000, además de G. 8.000.000 en gastos de representación, aguinaldo y viáticos, totalizando G. 286.127.177 durante el ejercicio fiscal.
El intendente de Boquerón, César González junto a referentes del partido Patria Querida
Las nuevas dudas
La revisión de las planillas oficiales permite advertir otro aspecto que merece explicación.
En la documentación correspondiente a 2024, el intendente figuraba con un sueldo mensual de G. 4.000.000 y G. 7.500.000 en gastos de representación. Sin embargo, el monto total anual consignado ascendía a aproximadamente G. 295 millones, una cifra que supera en alrededor de G. 150 millones lo que puede justificarse con los conceptos visibles de sueldo, gastos de representación y aguinaldo.
Al comparar ambos ejercicios fiscales también aparece un incremento significativo en la remuneración del jefe comunal. El sueldo mensual pasa de G. 4.000.000 a G. 15.000.000, mientras los gastos de representación también aumentan. La documentación revisada no explica por sí sola el origen de esas diferencias ni el fundamento del incremento salarial.
La contratación de familiares, la permanencia de cuatro de ellos dentro de la estructura municipal, la situación judicial del hermano del intendente y las inconsistencias detectadas en las planillas oficiales configuran un conjunto de hechos que mantienen bajo la lupa a la administración encabezada por César González Brítez. Más que cerrar una historia iniciada en 2024, la documentación correspondiente a 2025 abre nuevas preguntas sobre la gestión de los recursos públicos en el distrito más joven del país.