La eliminación de Paraguay ante Francia en los octavos de final del Mundial 2026 parecía haber terminado con el pitazo final. Sin embargo, las publicaciones de la senadora Celeste Amarilla contra Kylian Mbappé, luego de cuestionar la actitud del delantero francés con el arquero Orlando Gill, desencadenaron una reacción institucional pocas veces vista. En menos de 48 horas se pronunciaron Mbappé, el presidente francés Emmanuel Macron, la ministra francesa de Deportes, la Federación Francesa de Fútbol (FFF), el vicepresidente paraguayo Pedro Alliana, el Gobierno paraguayo, el presidente del Congreso, Basilio "Bachi" Núñez, entre otras autoridades e instituciones. La FFF incluso presentó una denuncia ante la Fiscalía francesa.
— Celeste Senadora (@CelesteSenadora) July 7, 2026
En las últimas horas, Amarilla respondió mediante una carta abierta dirigida a Mbappé. La legisladora admitió haberse arrepentido de parte de sus publicaciones y explicó que eliminó algunos mensajes, aunque sostuvo que su reacción fue consecuencia de la actitud que atribuye al delantero francés durante y después del partido. También negó haber pretendido ofender al pueblo francés, pidió una retractación pública del futbolista y afirmó que analiza acciones legales al considerar que fue víctima de violencia contra la mujer y violencia política de género.
Con ese paso, el caso dejó de ser únicamente una controversia política o deportiva. La principal incógnita ahora es hasta dónde puede llegar la denuncia presentada en Francia y si la Justicia de ese país puede investigar o eventualmente juzgar a una parlamentaria paraguaya por publicaciones realizadas desde Paraguay.
La ofensiva francesa
La FFF informó que presentó una denuncia ante el parquet, la Fiscalía francesa, al considerar que las publicaciones podrían constituir expresiones racistas sancionadas por la legislación de ese país. También condenaron los mensajes la ministra de Deportes, Marina Ferrari, y el presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Senado francés, Cédric Perrin, quien remitió una carta al Congreso paraguayo solicitando una respuesta institucional.
Publicación de Celeste Amarilla sobre Kylian Mbappé, posteriormente eliminada
A las reacciones también se sumó el presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien expresó públicamente su respaldo a Mbappé. En Paraguay, la Cancillería aclaró que las expresiones de Amarilla corresponden exclusivamente a su responsabilidad individual y no representan la posición oficial del Estado. Horas después, Basilio Núñez también tomó distancia de las publicaciones, mientras que Pedro Alliana afirmó que "el fútbol es una expresión de fraternidad" y que no hay lugar para ningún tipo de discriminación.
El escenario político
El caso también comenzó a repercutir en la política paraguaya. Celeste Amarilla, senadora del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) e integrante de la oposición, mantiene una relación de permanente confrontación con el oficialismo. La respuesta pública de Basilio "Bachi" Núñez marcó una de las primeras posiciones institucionales dentro del Poder Legislativo frente a las publicaciones de una integrante de la Cámara Alta.
Madame Celeste Amarilla,
— Kylian Mbappé (@KMbappe) July 6, 2026
Vous êtes une femme méprisable et indigne de sa fonction.
Vous ne représentez pas le Paraguay, ce pays qui a transpiré la passion et l’honneur tout au long de la compétition. Par votre inconscience et votre racisme décomplexé, le monde entier a déjà… pic.twitter.com/EnYmgQXvPL
Aunque hasta el momento no existe un procedimiento formal anunciado, el episodio podría trasladarse al Senado para analizar una eventual posición institucional o determinar si corresponde aplicar alguna medida prevista en su reglamento interno.
Qué dicen las leyes
Francia cuenta con una legislación que sanciona la provocación pública al odio, la discriminación o la violencia por motivos de origen, nacionalidad, etnia o raza. En determinados casos, la pena puede llegar hasta un año de prisión y 45.000 euros de multa, siempre que un tribunal determine que la conducta encuadra en ese delito.
Paraguay, por su parte, garantiza la libertad de expresión, pero también prohíbe la discriminación y es parte de la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Sin embargo, su legislación penal no contempla un delito específico de racismo en redes sociales con un alcance similar al previsto en Francia.
¿Qué puede pasar ahora?
La denuncia presentada por la Federación Francesa de Fútbol abre un proceso cuya primera decisión dependerá de la Fiscalía francesa, que deberá resolver si existen elementos para iniciar una investigación y si la legislación de ese país resulta aplicable al caso.
El escenario también podría abrir otro camino. En su carta, Amarilla sostuvo que fue víctima de violencia contra la mujer y violencia política de género por parte de Mbappé. Si decidiera impulsar una acción, podría invocar la Ley N.º 5777/2016, de Protección Integral a las Mujeres contra Toda Forma de Violencia. Al igual que ocurre con la denuncia presentada en Francia, una eventual presentación requerirá determinar qué legislación resulta aplicable, cuál sería la jurisdicción competente y si los hechos encuadran en las normas invocadas.
En otras palabras, la presentación de una denuncia no implica automáticamente que Francia pueda juzgar a una senadora paraguaya, del mismo modo que una eventual acción promovida por Amarilla tampoco garantiza, por sí sola, que prospere. En ambos casos, el alcance de cualquier proceso dependerá de la legislación aplicable y de las decisiones que adopten las autoridades competentes.