La tarde del miércoles 24 de junio, Venezuela registró dos fuertes terremotos que activaron los protocolos nacionales de emergencia. De acuerdo con los registros del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), los movimientos sísmicos alcanzaron magnitudes de 7,2 y 7,5, ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia y tuvieron una profundidad aproximada de 10 kilómetros, lo que favoreció que fueran percibidos con gran intensidad en buena parte del país.
El epicentro fue localizado frente a la costa central venezolana, en las cercanías de los estados Carabobo y Yaracuy, aunque distintos organismos sismológicos presentan pequeñas variaciones en la ubicación exacta. El temblor también fue sentido en regiones de Colombia y Brasil, provocando evacuaciones preventivas en edificios públicos, oficinas y viviendas.

Estado de emergencia
Tras los sismos, el Gobierno venezolano declaró el estado de emergencia y ordenó el despliegue de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, Protección Civil, bomberos y equipos médicos hacia las zonas afectadas.
Las autoridades activaron además la red hospitalaria para atender a los lesionados y coordinar las operaciones de búsqueda, rescate y evaluación de daños en distintos puntos del país.

Evaluación de daños
Los reportes oficiales señalan que las principales afectaciones se concentran en La Guaira, Caracas, Carabobo, Miranda y Falcón, donde continúan las inspecciones de infraestructura y las labores de asistencia a la población.
Las autoridades también informaron sobre daños en infraestructura y afectaciones en algunos servicios públicos, mientras equipos técnicos realizan verificaciones para determinar el alcance del impacto del terremoto.

Balance aún en evaluación
Hasta el momento, el Gobierno venezolano no ha publicado un boletín oficial consolidado y verificable con el número definitivo de fallecidos, heridos y desaparecidos. Si bien distintas agencias internacionales han difundido balances parciales, las cifras presentan diferencias entre sí y continúan cambiando conforme avanzan las tareas de evaluación.
Por ese motivo, las autoridades mantienen abiertas las operaciones de emergencia y anunciaron que el balance oficial será actualizado a medida que concluyan las inspecciones y los trabajos de búsqueda en las zonas afectadas.
