Entrevista | Octavio Rodríguez Contreras “Me mostraron dónde prender y apagar la máquina, nada más”

Un joven perdió la mano mientras trabajaba en una empresa vinculada a la familia del candidato Hugo Farías. La investigación ya escaló a Fiscalía y también analiza posibles aristas patrimoniales.

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Política 21/5/26

Por Prabhat Pacuá

Un accidente laboral ocurrido el pasado 25 de febrero en Luque terminó escalando más allá de una causa por lesiones y hoy también pone bajo análisis vínculos empresariales, contratos públicos y posibles derivaciones patrimoniales. La víctima fue Octavio Samuel Rodríguez Contreras, un joven de 20 años que perdió una mano mientras operaba una trituradora industrial en un tinglado perteneciente a la empresa Instituto de Arte Culinario, propiedad de Aída Dianora Aquino de Farías, madre del candidato a intendente de Luque, Hugo Farías.

La fiscala Sophia Galeano lleva adelante la investigación por el accidente laboral, mientras que el fiscal general del Estado, Emiliano Rolón, confirmó que el caso también abrió otra línea de análisis vinculada a cuestiones económicas y patrimoniales remitidas a la Unidad de Delitos Económicos. Paralelamente, el Ministerio de Trabajo intervino para verificar las condiciones laborales dentro del establecimiento. Según registros oficiales, la firma se consolidó en los últimos años como proveedora del Estado, principalmente en el rubro alimenticio.

El trabajo y el accidente

Parámetro: ¿Cómo llegaste hasta ese trabajo en la empresa Arte Culinario y cuáles eran tus funciones?

Octavio Samuel Rodríguez Contreras: En ese momento me había quedado sin trabajo y mi mamá estaba trabajando en la empresa. Yo le conté mi situación y le pregunté si me podía conseguir un lugar. Después de tres días me convocó la encargada del tinglado, que quedaba cerca de la casa de mi abuelo. Me citaron para las cinco de la mañana y me presenté en ese horario.

Al llegar nos dijeron que el trabajo consistía en pelar y lavar verduras. Después me mostraron la máquina trituradora industrial, cómo prender y apagar. No me capacitaron, no teníamos la vestimenta correspondiente y tampoco firmé ningún contrato. No teníamos IPS. Empecé un viernes, trabajé el sábado, el lunes y el martes ocurrió el accidente.

Parámetro: ¿Dónde estaba ubicado el lugar y cómo era el entorno de trabajo?

Octavio: Era un tinglado en Bella Vista, Luque. La máquina estaba en la parte de atrás, sobre el piso. Era una máquina industrial grande, con rueditas. La gente que operaba la máquina tampoco tenía uniformes, solamente delantal.

Parámetro: ¿Te dieron indicaciones mínimas de seguridad?

Octavio: Solamente me mostraron: “acá se prende y acá se apaga”. Eso fue todo.

Parámetro: ¿Qué recordás del momento del accidente?

Octavio: La verdad que no recuerdo bien. Me quedé en shock. Solo recuerdo mirar a mis compañeros. Ellos estaban gritando y llorando, pero yo no les escuchaba. Después un compañero se acercó, me estiró y me dijo: “¡Vamos al hospital!”. Una compañera que vivía al lado me dio un trapo para envolver mi mano y mi compañero me llevó en su auto particular hasta el hospital.

La reacción de la empresa

Parámetro: ¿Cómo reaccionó tu familia?

Octavio: Ellos me dijeron que estaban en las nubes, que no sabían cómo reaccionar en ese momento.

Parámetro: ¿Qué te recomendaron los médicos?

Octavio: Me recomendaron buscar después un especialista en manos.

Parámetro: ¿Se acercó algún representante de la empresa después del accidente?

Octavio: Mi familia me comentó que ese día fue un señor que dijo ser jefe de personal. Creo que pagó algunas cosas de farmacia, pero no fue mucho.

Parámetro: ¿Después volvieron a comunicarse?

Octavio: Dieron cinco millones de guaraníes para acondicionar una pieza en la casa de mi abuelo, que es donde estaba viviendo. Después dijeron que cuando yo saliera de alta se volverían a sentar a hablar con nosotros, pero eso nunca pasó. Esperamos un mes y, como no teníamos respuestas, decidimos hablar con la prensa.

Parámetro: ¿Hasta hoy siguen esperando?

Octavio: Sí. Seguimos esperando junto con los abogados.

Parámetro: ¿Qué pensaron al enterarse de que la dueña de la empresa es la madre del candidato Hugo Farías?

Octavio: Pensamos que realmente se iban a acercar y hacerse cargo, como habían dicho.

El impacto emocional

En conversación posterior con Parámetro, Rolando Rodríguez, padre de Octavio, comentó que su hijo llegó a consultar con una profesional de salud mental, aunque no pudo continuar el tratamiento. Señaló además que actualmente intenta adaptarse aprendiendo a escribir con la mano izquierda.

“Ya no sonríe”, expresó. “Yo solamente le pido a Dios volver a verle sonreír otra vez”.

Octavio Rodríguez antes del accidente