El doctor Isaías Fretes asumió la presidencia del Instituto de Previsión Social en medio de una de las etapas más críticas para la institución. Falta de medicamentos, reclamos por infraestructura, demoras, cuestionamientos administrativos y sospechas sobre contrataciones ya formaban parte del escenario previo. Sin embargo, en pocas semanas de gestión, el nuevo titular comenzó a exponer públicamente una serie de situaciones internas que rápidamente escalaron a nivel político y mediático.
Las denuncias incluyeron compras consideradas desproporcionadas, licitaciones adjudicadas a ofertas más costosas, contratos bajo sospecha y auditorías patrimoniales. Algunos de los casos incluso derivaron en pedidos de revisión por parte de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP). Fretes llegó a afirmar que el IPS atraviesa “uno de los peores momentos de su historia”, mientras impulsaba cambios internos y removía funcionarios de áreas estratégicas.
Bolsas para 87 meses
Uno de los casos que más repercusión generó fue la compra de bolsas de ostomía pediátrica. Fretes denunció que el IPS adquirió alrededor de 25.000 bolsas pediátricas pese a que la previsional tendría apenas unos 10 pacientes pediátricos ostomizados registrados.
El punto más cuestionado fue el plazo de provisión: el contrato contemplaba abastecimiento para 87 meses, es decir, más de siete años. Según explicó el propio titular del IPS, las bolsas tienen una vida útil menor a tres años, por lo que gran parte del stock correría riesgo de vencer antes de ser utilizado.
El doctor Isaías Fretes, titular del IPS
La situación se volvió todavía más sensible cuando médicos del IPS revelaron que ya existían depósitos con más de 21.000 bolsas de un tipo y cerca de 96.000 unidades de otro modelo. Paralelamente, pacientes adultos denunciaban dificultades para acceder regularmente a estos insumos. La doctora Myrian Oviedo sostuvo que algunos asegurados reciben actualmente apenas siete bolsas por mes.
Fretes resumió públicamente el caso con una frase que terminó viralizándose:
“Esas bolsas se van a pudrir todas”.
Ascensores y ofertas más caras
Otro de los focos más delicados apareció en las licitaciones vinculadas al mantenimiento de ascensores del Hospital Central.
Fretes cuestionó que la empresa Renfe S.A. haya resultado adjudicada en reiteradas ocasiones pese a no presentar las ofertas más económicas. Según relató, en al menos tres procesos terminaron ganando propuestas considerablemente más caras luego de que las alternativas más baratas fueran descalificadas durante la evaluación técnica.
La situación llamó la atención incluso dentro de Contrataciones Públicas. El titular de la DNCP, Agustín Encina, calificó el escenario como “muy llamativo” y sugirió abrir investigaciones administrativas internas.
Las observaciones también estuvieron vinculadas al funcionamiento del propio Hospital Central. Fretes reveló que el IPS contaba con 20 ascensores, pero solo 14 se encontraban operativos, mientras seis permanecían fuera de servicio.
En paralelo, salió a la luz otra adjudicación relacionada con ascensores aprobada poco antes de la salida de la administración anterior. El llamado, identificado como ID 467.678, contemplaba un contrato de entre ₲ 2.000 millones y ₲ 4.000 millones para mantenimiento preventivo y correctivo. La empresa adjudicada fue SETI S.A.
Reestructuración interna
Tras las primeras denuncias públicas, Fretes inició una serie de cambios dentro de la estructura administrativa del IPS.
La nueva administración removió asesores y funcionarios vinculados a áreas estratégicas de presidencia, argumentando la necesidad de “transparentar” y “reordenar” la institución. Entre los nombres publicados por medios nacionales aparecieron Dora Lilian Torres de Argüello, Fabiola Lizeth Rodríguez Álvarez y Máximo Adonis Vargas Morales.
Los movimientos internos comenzaron a interpretarse como parte de una depuración administrativa en medio de las denuncias sobre contrataciones y manejo institucional.
Ventanillas de atención dentro del Instituto de Previsional
Más de 800 propiedades
Otro de los puntos anunciados por Fretes fue la apertura de auditorías sobre el patrimonio inmobiliario del IPS.
La previsional posee más de 800 propiedades distribuidas en distintos puntos del país, y la nueva administración anunció revisiones sobre la situación jurídica, el control patrimonial y la administración de esos activos.
Aunque todavía no se difundieron resultados concretos de esas auditorías, el anuncio abrió interrogantes sobre el estado real del patrimonio institucional y la trazabilidad de bienes acumulados durante décadas.
Eliminación de 817 insumos
Fretes también anunció la eliminación de 817 insumos del catálogo institucional del IPS como parte de un proceso de reorganización de compras.
La medida fue presentada como un intento de racionalizar gastos y reducir adquisiciones consideradas innecesarias o ineficientes. El objetivo, según explicó, es depurar el sistema interno y ordenar los mecanismos de provisión.
“Uno de los peores momentos”
En varias entrevistas públicas, Fretes sostuvo que el IPS atraviesa una crisis profunda. Habló de desorden administrativo, problemas estructurales y una institución “rica, pero mal administrada”.
“Esta institución está pasando por uno de los momentos más difíciles de su historia”, afirmó durante una entrevista radial.
Las declaraciones comenzaron a instalar la idea de una administración que intenta exponer internamente el funcionamiento previo de la previsional mientras enfrenta, al mismo tiempo, una fuerte presión pública por medicamentos, infraestructura y atención médica.
En paralelo, Fretes también afirmó que encontraron ruedas aflojadas en su vehículo institucional durante un viaje al Chaco. El episodio fue interpretado por el propio titular del IPS como un posible acto de sabotaje en un contexto de creciente tensión interna tras las denuncias sobre licitaciones y contrataciones.
En pocas semanas, la gestión de Isaías Fretes pasó de anunciar reorganizaciones administrativas a instalar públicamente una serie de cuestionamientos sobre compras, contratos y funcionamiento interno del IPS. Las próximas auditorías y revisiones administrativas podrían determinar si las irregularidades denunciadas derivan o no en investigaciones de mayor alcance.