Carlos Giménez, ministro de Agricultura y Ganadería, defendió una lectura más amplia del empleo rural ante la caída de la ocupación agropecuaria registrada por el INE. Reconoció que la reducción requiere atención, pero sostuvo que debe analizarse junto con el crecimiento de otras actividades. “Es un dato que debemos atender, pero no significa que esas 50.765 personas quedaron desempleadas”, afirmó.
El campo también cambia
El titular del MAG centró su explicación en una diferencia fundamental. Una cosa es cuántas personas trabajan en actividades agropecuarias y otra cuántos residentes rurales tienen alguna ocupación. “Hay menos ocupación agropecuaria y más trabajo en otras actividades. Esa diferencia es fundamental para entender el informe”, señaló.
El MAG entregó un tractor e implementos a la Coordinadora de Productores Agrícolas Roseños.
La Encuesta Permanente de Hogares Continua compara el tercer trimestre de 2026 con el mismo período de 2025. Agricultura, ganadería, caza y pesca pasaron de 444.465 a 393.700 ocupados. La disminución del 11,4% es estadísticamente significativa, según el INE.
Entre residentes rurales, el trabajo agropecuario bajó en 36.294 personas, mientras las demás actividades del cuadro sectorial sumaron 49.583. El saldo fue de 13.289 ocupados más, con una tasa de desempleo que permaneció en 3,2%. El boletín describe esos cambios, pero no permite seguir el recorrido de cada trabajador.
Ingresos y oportunidades
Giménez puso como ejemplo a una persona que ayuda en la chacra familiar sin sueldo y después trabaja preparando alimentos para Hambre Cero. Si esa se convierte en su ocupación principal, cambia de clasificación aunque permanezca en su comunidad.
“Necesitamos medir cuántas personas hicieron ese recorrido para saber cuánto explica de la caída”, indicó. Su planteamiento presenta una posible transición laboral, sin atribuir al programa toda la reducción agropecuaria.
Como antecedente, el Ministerio de Trabajo informó más de 22.000 trabajadores registrados en IPS vinculados a Hambre Cero al cierre de 2025, principalmente mujeres. Ese registro no identifica cuántos provenían del agro.
La posición del MAG
El ministro defendió la asistencia técnica, los insumos y las gestiones para facilitar ventas mediante ferias y vínculos con compradores. Citó la entrega de fertilizantes y las gestiones comerciales para horticultores afectados por granizadas en Caaguazú.
“No alcanza con producir más si el agricultor no puede vender, recuperar su inversión y llevar ingresos a su casa”, expresó. Giménez colocó así la rentabilidad y los ingresos familiares como objetivos de la intervención del MAG.
“Donde un productor deja de producir por dificultades, tenemos que actuar. Donde aparece una alternativa de trabajo, tenemos que mirar sus ingresos y sus condiciones”, sostuvo. “Mi responsabilidad es que trabajar la tierra permita vivir mejor y que las familias rurales tengan oportunidades”, afirmó.