El Congreso mantiene su jubilación vip con 15 años de aportes frente a los 25 del IPS

La ley promulgada por Peña elevó la edad de retiro parlamentario, pero conservó la posibilidad de jubilarse con solo diez años de aportes. Las diferencias con el IPS siguen siendo importantes.

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Nacionales 23/10/26
Un trabajador en un astillero. La jubilación ordinaria exige 25 años de aportes al IPS, frente a los 15 establecidos para los legisladores.

Dos paraguayos cumplen 60 años. Uno trabajó en el sector privado; el otro ocupó una banca en el Congreso. Para acceder a la jubilación ordinaria, el primero necesita 25 años de aportes al IPS. Al segundo le bastan 15. Y con diez años de contribuciones, el legislador puede acceder a otra modalidad de jubilación.

Un operario realiza tareas sobre una embarcación. Para jubilarse por el régimen ordinario del IPS se requieren 25 años de aportes.

La cuenta del trabajador

El IPS contempla tres caminos. Con 60 años de edad y 25 de aportes, corresponde una jubilación ordinaria del 100% del promedio salarial utilizado para el cálculo. Es posible retirarse desde los 55, pero se necesitan 30 años aportados y se cobra inicialmente el 80%. Ese porcentaje aumenta con la edad.

Un trabajador cumple sus tareas en un Astillero en Asunción, sobre Costanera Norte.

Quien no logró reunir tantos años tiene una tercera opción: jubilarse a los 65 con al menos 15 años de aportes. En ese caso, la prestación proporcional parte del 60% del promedio salarial. Para alcanzar ese porcentaje, el trabajador debe esperar cinco años más que un legislador y aportar cinco años más.

Hay otro cambio reciente: el IPS amplía gradualmente de tres a diez años el período de salarios considerado para calcular el haber jubilatorio.

La cuenta del Congreso

La Cámara de Diputados. Los legisladores cuentan con un régimen jubilatorio propio, reformado en octubre de 2026.

La nueva Ley 7.714 fija para diputados y senadores la jubilación ordinaria a los 60 años con 15 años de aportes. El haber equivale al 80% del promedio de dietas y gastos de representación de los últimos 15 años.

La jubilación extraordinaria exige también 60 años, pero solo diez de aportes, y paga el 60% del promedio de los últimos diez años. No son los mismos porcentajes ni las mismas bases de cálculo del IPS.

Un legislador percibe habitualmente unos G. 37.900.000 mensuales entre dieta y representación, más de doce salarios mínimos, mientras el salario mínimo vigente es G. 3.044.000. El monto de su jubilación dependerá, sin embargo, del promedio de varios años.

Trabajadores durante una jornada laboral en un astillero. Los años de aportes determinan el acceso a la jubilación.

La reforma y su excepción

Promulgada por Santiago Peña el 8 de octubre, la reforma elevó de 55 a 60 años la edad general de retiro en la Caja Parlamentaria. También aumentó el aporte mensual de los legisladores al 24% y el de los jubilados al 16%. Prohibió subsidios estatales al patrimonio del fondo, aunque sus gastos de administración y personal siguen a cargo del Presupuesto.

El IPS tiene otro esquema: el trabajador dependiente aporta el 9% del salario y su empleador el 16,5%, para financiar prestaciones que incluyen la atención de salud.

Pero hay una salvedad en el Congreso. Los legisladores del período 2023-2028 que completen los aportes exigidos para la jubilación extraordinaria bajo la ley anterior conservan el derecho a esas condiciones. La nueva edad, por tanto, no afecta a todos de la misma manera.

Jubilados aguardan para realizar trámites del IPS. El régimen previsional establece distintas condiciones según la edad y los años aportados.

Y si no llegan a jubilarse

La Caja Parlamentaria permite solicitar la devolución del 95% de los aportes a quien se retira sin reunir las condiciones para una jubilación. Al cobrar ese dinero, pierde la antigüedad acumulada en el fondo. El IPS no contempla una devolución general semejante, aunque permite continuar aportando para completar los requisitos.

La nueva ley igualó la edad general de retiro, pero no las exigencias. El trabajador y el legislador pueden tener 60 años y, aun así, necesitar una década de aportes de diferencia para su jubilación ordinaria.

Maquinaria pesada y trabajadores junto al casco de una embarcación en construcción. Fotos gentileza del Astillero La Madrid