137 años de la UNA: cuánto pesa realmente la universidad pública más grande del Paraguay

La UNA llega a sus 137 años con más de 53.000 estudiantes. Detrás de esa matrícula concentra casi la mitad de la producción científica del país y sostiene uno de sus mayores centros públicos de salud.

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Nacionales 24/9/26

Cuando la Universidad Nacional de Asunción nació, el 24 de septiembre de 1889, Paraguay todavía reconstruía sus instituciones después de la Guerra contra la Triple Alianza. La ley contemplaba tres facultades: Derecho y Ciencias Sociales, Medicina y Ramas Anexas y Matemáticas. Pero esta última no llegó a materializarse entonces y recién pudo habilitarse 37 años después, en 1926. En la práctica, Derecho y Medicina fueron las dos facultades con las que comenzó a tomar forma la primera universidad paraguaya.

A 137 años de aquel punto de partida, medir a la UNA únicamente por sus 14 facultades cuenta apenas una parte de la historia. Su estructura llega actualmente a 22 ciudades de 12 departamentos y comprende además centros de investigación, colegios, el Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Salud y la Comisión Nacional de Energía Atómica. Pero su verdadero peso aparece cuando se cruzan otros números: 53.654 estudiantes de grado y posgrado al cierre de 2025, 8.958 docentes, miles de egresados cada año, casi la mitad de la producción científica paraguaya y un hospital universitario que reportó 1,78 millones de atenciones en un solo año.

Una universidad de 53.000

La Rendición de Cuentas de la UNA correspondiente a 2025 contabiliza 45.184 estudiantes de grado y 8.470 de posgrado, un universo conjunto de 53.654 alumnos. La institución registró además 8.958 docentes y 6.343 funcionarios. Ese mismo año reportó 4.909 egresados de grado y 4.106 de posgrado.

La dimensión de la universidad también puede medirse por quién financia el acceso. Durante 2025, 27.549 estudiantes fueron beneficiados por el Arancel Cero, una cifra equivalente al 64% de la matrícula considerada por la UNA para ese programa. Otros 2.560 estudiantes fueron beneficiarios de becas universitarias. Para una parte considerable de quienes estudian allí, por tanto, el funcionamiento de la universidad está directamente ligado al financiamiento público de su permanencia en las aulas.

La expansión tampoco quedó encerrada en el campus de San Lorenzo. La UNA informa actualmente presencia en 22 ciudades de 12 departamentos, mediante 40 filiales. Su oferta institucional incluye decenas de carreras de grado y más de 200 programas de posgrado. Los registros del Consejo Nacional de Educación Superior muestran ofertas de la universidad fuera de su sede central, desde San Estanislao y San Pedro del Ycuamandyy hasta Villarrica, entre otras localidades.

La comparación con 1889 muestra hasta dónde llegó esa expansión. Matemáticas, una de las tres facultades previstas al fundarse la universidad, ni siquiera pudo ponerse en funcionamiento inicialmente. La actual Facultad de Ingeniería ubica recién en 1926 la habilitación de aquella Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas. Lo que en el siglo XIX comenzó esencialmente alrededor de Derecho y Medicina terminó desplegándose en ciencias, ingeniería, economía, arquitectura, artes, agronomía, veterinaria, filosofía, química, ciencias sociales, enfermería y otras áreas.

Pero contar estudiantes, carreras y sedes todavía deja afuera una parte considerable de su peso.

Durante 2025, 27.549 estudiantes fueron beneficiados por el Arancel Cero, equivalente al 64% de la matrícula considerada por la UNA para ese programa. Foto: Gentileza.

Casi la mitad de la ciencia

Si existe un indicador en el que la dimensión de la UNA sobresale respecto del país, es la investigación.

Un análisis de datos de Scopus realizado por SCImago Lab, difundido por la propia universidad, calculó que la UNA concentró 48,2% de todas las publicaciones científicas de Paraguay entre 2015 y 2025. En otras palabras, prácticamente una de cada dos publicaciones científicas paraguayas registradas en esa base durante el periodo estuvo vinculada a la Universidad Nacional de Asunción. La institución alcanzó un pico de 299 publicaciones en 2024.

La concentración se vuelve todavía mayor al mirar a los investigadores categorizados. De 858 investigadores del Programa Nacional de Incentivo a los Investigadores (PRONII) considerados en el reporte institucional, 612 declararon a la UNA como su institución principal. Eso equivale a aproximadamente siete de cada diez.

No toda esa capacidad está concentrada en una sola unidad. El Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Salud (IICS) recibió la categoría de “Institución Consolidada” dentro de la categorización de instituciones de ciencia, tecnología e innovación de PROCIENCIA II. La Facultad de Ciencias Químicas recibió igualmente esa categoría y reportó decenas de proyectos con financiamiento propio y externo.

La UNA concentró 48,2% de todas las publicaciones científicas de Paraguay entre 2015 y 2025. Foto: Gentileza.

Incluso el Hospital de Clínicas aparece en los registros de producción científica: el análisis de Scopus difundido por la UNA le atribuye 5,3% de la producción científica nacional, con 241 publicaciones en el periodo considerado.

La concentración de investigadores y publicaciones deja otra lectura sobre los 137 años. La UNA no solo forma profesionales: una parte sustancial de la capacidad que tiene Paraguay para producir conocimiento científico permanece concentrada dentro de la misma institución pública que comenzó con Derecho y Medicina a finales del siglo XIX.

Una universidad que también cura

El otro peso de la UNA difícilmente puede medirse mirando solamente sus aulas.

Dentro de la Facultad de Ciencias Médicas funciona el Hospital de Clínicas, que combina formación universitaria con atención sanitaria pública y medicina de alta complejidad. Según el informe de gestión de la facultad, durante 2025 el hospital registró 1.781.510 atenciones a pacientes.

Ese mismo año realizó 9 trasplantes renales en adultos y 2 en niños y adolescentes, 10 trasplantes de médula ósea, 13 de huesos y tejidos y un trasplante de córnea. También reportó intervenciones de alta complejidad como cirugía fetal de espina bífida, cirugía fetal cerebral intrauterina y procedimientos sobre el sistema nervioso durante la gestación.

Vista panorámica del Hospital de Clínicas de noche. Foto: Gentileza.

Clínicas revela una particularidad que las cifras de matrícula no muestran: una parte de la infraestructura universitaria paraguaya cumple simultáneamente una función educativa y una función asistencial. Allí se forman médicos y especialistas, se investiga y, al mismo tiempo, se atiende a una población que excede ampliamente a la comunidad universitaria.

Por eso, al cumplir 137 años, el tamaño de la Universidad Nacional de Asunción ya no puede explicarse solamente diciendo que pasó de unas pocas facultades a 14. Más de 53.000 estudiantes dependen de su estructura académica; casi la mitad de la producción científica paraguaya registrada en Scopus durante una década estuvo vinculada a ella; alrededor de siete de cada diez investigadores PRONII del universo reportado declararon a la UNA como institución principal; y dentro de su estructura funciona un hospital que contabilizó más de 1,7 millones de atenciones en 2025.

La institución que nació en 1889 para abrir por primera vez la educación universitaria en Paraguay terminó ocupando espacios que atraviesan la formación profesional, la investigación científica y la salud pública. Después de 137 años, medir cuánto pesa la UNA es también medir cuánto del conocimiento, de la formación y de determinados servicios públicos del Paraguay siguen descansando sobre una misma universidad.