El paisaje comienza a cambiar mucho antes de llegar. La ruta deja paso a caminos rodeados de bosque, el aire se vuelve más fresco y el sonido de las aves reemplaza al del tránsito. Así comienza la experiencia de ingresar a la Reserva Natural del Bosque Mbaracayú, un lugar donde todavía es posible recorrer uno de los últimos grandes refugios del Bosque Atlántico del Alto Paraná, uno de los ecosistemas más amenazados de Sudamérica.
Ubicada en el distrito de Villa Ygatimí, departamento de Canindeyú, la reserva protege 64.406 hectáreas de bosques, humedales, arroyos y sectores de Cerrado. Es una de las mayores reservas naturales del Paraguay y la mayor reserva natural privada del país, administrada por la Fundación Moisés Bertoni, organización dedicada desde hace más de tres décadas a la conservación, la investigación científica y la educación ambiental.
El Salto Karapã desciende entre rocas y vegetación dentro de la Reserva Natural Mbaracayú
Un bosque para recorrer
Mbaracayú no es un lugar para mirar desde la ventana del vehículo. Gran parte de la experiencia consiste en recorrer sus senderos, descubrir cascadas, caminar bajo árboles centenarios y observar una biodiversidad que en muchos puntos del país prácticamente desapareció.
Entre sus principales atractivos se encuentran el Mbaracayú Lodge, el Sendero de las Orquídeas, el Sendero Aguara'i, el Salto Karapã, el Sendero Greta Gustafson, el Cerrado Aguara Ñu, el Museo a Cielo Abierto de la Yerba Mate, además de senderos vinculados al cultivo tradicional de la yerba mate y un vivero educativo administrado por la fundación.
Un árbol de gran altura sobresale entre la vegetación del bosque protegido de Mbaracayú
Cada recorrido ofrece una experiencia distinta. Algunos atraviesan bosques densos y pequeños arroyos; otros conducen hasta cascadas o permiten conocer especies vegetales que prácticamente no existen en otros puntos del Paraguay. También es uno de los mejores sitios del país para la observación de aves y la fotografía de naturaleza.
Un refugio para cientos de especies
La reserva conserva uno de los mayores bloques continuos del Bosque Atlántico del Alto Paraná, un ecosistema que hace pocas décadas cubría gran parte de la Región Oriental y que hoy sobrevive en pequeños fragmentos.
En Mbaracayú fueron registradas 1.269 especies de plantas, 440 especies de aves, 93 mamíferos, 35 reptiles y 27 anfibios. Entre sus habitantes más emblemáticos aparecen el jaguareté, el mboreví, el tapir, el oso hormiguero gigante, el pájaro campana y el águila harpía, especies que encuentran en este bosque uno de sus principales refugios en Paraguay.
La combinación de bosques altos, humedales, arroyos y sectores de Cerrado convierte a la reserva en uno de los sitios con mayor diversidad biológica del país.
Una pasarela de madera permite observar los humedales y el paisaje natural de Mbaracayú
Antes de viajar
La reserva recibe visitantes durante todo el año y cuenta con diferentes opciones de recorridos, alojamiento y actividades guiadas. Antes de organizar el viaje, se recomienda consultar la disponibilidad de servicios, senderos y guías a través de la Fundación Moisés Bertoni o de sus canales oficiales, especialmente en fines de semana y feriados.
Desde Asunción, el viaje demanda alrededor de cinco horas, por lo que muchos visitantes optan por permanecer una o dos noches para recorrer con tranquilidad los distintos circuitos y disfrutar de la experiencia completa.
Ficha del viajero
Ubicación: Villa Ygatimí, Canindeyú.
Distancia desde Asunción: aproximadamente cinco horas por carretera.
Superficie: 64.406 hectáreas.
Administración: Fundación Moisés Bertoni.
Qué se puede hacer: senderismo, observación de aves, fotografía de naturaleza, visitas a cascadas, recorridos por el bosque, conocer el Museo de la Yerba Mate y hospedarse dentro de la reserva.
El bosque que Paraguay decidió proteger
La Reserva Natural del Bosque Mbaracayú fue creada mediante la Ley N.º 112/91 y se convirtió en la primera gran reserva natural privada del Paraguay. Además de su importancia para la conservación, integra la Reserva de Biosfera del Bosque Mbaracayú, reconocida por la UNESCO por su extraordinario valor ambiental.
En Paraguay existen áreas protegidas administradas por el Estado, por entidades binacionales como Itaipú y también por organizaciones privadas. Mbaracayú forma parte de este último grupo y representa uno de los ejemplos más importantes de conservación del patrimonio natural paraguayo.
Recorrer sus senderos no es solamente una oportunidad para disfrutar de un fin de semana diferente. También es una forma de conocer uno de los paisajes más valiosos que aún conserva el país, donde la selva, los arroyos y la vida silvestre siguen ocupando el lugar que durante siglos les perteneció.