Mundial 2026: el regreso de Paraguay al torneo más político y gigantesco de la historia

El Mundial 2026 todavía no comenzó, pero ya se juega mucho más que fútbol.

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Fuera de juego 20/5/26

Por Alejandro Recalde

Por primera vez, una Copa del Mundo será organizada por tres países: Estados Unidos, Canadá y México. Y no será un torneo cualquiera. La FIFA confirmó que participarán 48 selecciones y se disputarán 104 partidos, convirtiéndolo oficialmente en el Mundial más grande de toda la historia del fútbol. Se estima que entre 5 y 6,5 millones de personas asistirán a los estadios y que millones de turistas internacionales se moverán durante más de un mes entre ciudades, aeropuertos y fronteras norteamericanas.

Detrás del espectáculo deportivo aparece otra dimensión más compleja: la política global.
Y en medio de ese escenario, Paraguay vuelve oficialmente a la Copa del Mundo. La selección paraguaya regresa al máximo torneo internacional después de años de ausencia y lo hace justo en el Mundial más mediático, tecnológico y económicamente poderoso jamás organizado.

Paraguay vuelve a soñar en grande rumbo al Mundial 2026

El dato no es menor:
Paraguay vuelve a un Mundial desde aquella histórica campaña en Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, donde alcanzó por primera vez los cuartos de final y quedó a un paso de las semifinales. 

Ahora, el país volverá a mostrarse frente a una audiencia global gigantesca.
FIFA proyecta que más de 6.000 millones de personas seguirán el torneo a través de televisión, plataformas digitales y redes sociales. Nunca antes una Copa del Mundo tuvo semejante alcance mediático. Solo en ingresos comerciales, patrocinio y derechos de transmisión, el torneo podría superar los USD 10.000 millones para FIFA, mientras estudios económicos estiman más de USD 80.000 millones en impacto económico global y más de 800.000 empleos vinculados directa o indirectamente al evento.

En otras palabras: el Mundial 2026 será también una enorme batalla económica. Y justamente ahí aparece la otra cara del torneo.

Trump y la FIFA refuerzan la dimensión política del Mundial

El gran foco geopolítico hoy está puesto en la relación entre Estados Unidos e Irán.
Las declaraciones de Donald Trump sobre posibles restricciones migratorias y seguridad encendieron alertas diplomáticas. Aunque FIFA sostiene oficialmente que no existe ninguna exclusión formal, el debate ya se instaló en medios internacionales.

¿Qué ocurre si una selección clasificada enfrenta problemas para ingresar al país organizador? ¿Qué pasa si una crisis internacional escala en pleno Mundial? El temor de los analistas ya no se limita al fútbol.

Las agencias de seguridad trabajan bajo escenarios que incluyen: amenazas terroristas, ataques cibernéticos, protestas masivas, violencia política, y posibles incidentes internacionales.

Más allá del deporte: el incómodo recibimiento a Irán en EE.UU.

Pero FIFA intenta mantener calma.
El organismo asegura que el torneo sigue adelante normalmente y que todos los países clasificados tendrán garantías de participación. Sin embargo, puertas adentro existe preocupación real sobre cómo podrían impactar las tensiones globales si la situación entre Estados Unidos, Irán o Medio Oriente escalara en los próximos días.

México, además, enfrentará otro desafío sensible: la seguridad vinculada al crimen organizado y al narcotráfico en algunas regiones sede. Mientras tanto, comienzan a aparecer críticas, llamados parciales a boicot y advertencias sobre lo que algunos medios internacionales ya describen como “el Mundial más politizado de las últimas décadas”.

Porque este Mundial ya no será solamente deporte.
Será también una demostración de poder político, control migratorio, tecnología, seguridad internacional y manejo diplomático. Y quizás ahí esté la gran paradoja: el torneo más grande de la historia podría jugarse bajo uno de los climas geopolíticos más tensos de los últimos tiempos.

Pero Paraguay también tendrá su propia historia dentro del torneo.
Miles de paraguayos podrían viajar a Norteamérica, especialmente a ciudades con grandes comunidades latinas como Miami, Houston y Los Ángeles. Agencias de viajes y operadores turísticos ya consideran que podría tratarse de uno de los mayores movimientos internacionales de hinchas paraguayos de la historia.

Y existe otro detalle simbólico.
Paraguay regresa justamente en el Mundial donde el fútbol deja definitivamente de ser solamente deporte para convertirse en una mezcla de: espectáculo global, tecnología, negocios, diplomacia, seguridad, y poder político.

Porque el Mundial 2026 no será solo una Copa del Mundo.
Será también una radiografía del nuevo orden internacional. El Mundial todavía no comenzó, pero la disputa global ya está en juego.

Fuentes: FIFA, Anadolu Agency y Sports Value.