El crecimiento económico del fútbol paraguayo suele medirse en premios, sponsors, contratos televisivos, transferencias o estadios llenos. Pero detrás del espectáculo existe una estructura silenciosa que consume una parte cada vez mayor del dinero que circula dentro de la Asociación Paraguaya de Fútbol.
Los balances oficiales muestran que casi uno de cada tres guaraníes gastados por la APF durante 2025 terminó absorbido por su funcionamiento interno.
La institución ejecutó G. 171.204 millones en gastos operativos, una cifra que expone el tamaño que alcanzó la maquinaria administrativa y estructural del fútbol paraguayo. Allí aparecen gastos generales, salarios, honorarios profesionales, asesorías, funcionamiento interno y más de G. 71 mil millones en depreciaciones y amortizaciones.

Robert Harrison y dirigentes de la APF durante la Asamblea General de presentación del balance del ejercicio 2025.
El costo silencioso de la estructura
La suma entre salarios, honorarios, asesorías y amortizaciones revela uno de los fenómenos más silenciosos del balance: una parte cada vez más importante del dinero que mueve el fútbol paraguayo ya se consume en sostener la propia estructura de la APF.
En términos contables, las amortizaciones reflejan el costo que generan los activos y la infraestructura acumulada por la institución a lo largo de los años. Cada edificio, complejo deportivo, mejora edilicia, sistema tecnológico o inversión incorporada comienza a transformarse en gasto permanente dentro del balance anual.
Es decir, la propia estructura del fútbol paraguayo ya produce costos multimillonarios simplemente por existir.
A eso se suma una maquinaria administrativa cada vez más grande, integrada por personal, asesores, abogados, servicios profesionales y funcionamiento operativo permanente. Aunque el balance no detalla individualmente cada contratación o servicio, los números muestran una estructura interna que requiere cada vez más recursos para sostenerse.

Balance General 2025 de la APF. Gráfico oficial de gastos e inversiones presentado en la memoria financiera institucional.
Más dinero, más costos
La APF ya no administra solamente campeonatos. Hoy opera selecciones nacionales, infraestructura deportiva, producción de eventos, logística y un aparato administrativo comparable al de grandes organizaciones empresariales paraguayas.
El crecimiento financiero del sistema vino acompañado por una expansión igualmente acelerada de esa estructura interna.
Entre 2021 y 2025, los activos de la APF crecieron de G. 321 mil millones a casi G. 384 mil millones. En el mismo período, los egresos totales pasaron de G. 330 mil millones a más de G. 578 mil millones anuales.
Los números muestran así una transformación profunda. El fútbol paraguayo dejó de ser solamente un espectáculo deportivo para convertirse en una estructura económica compleja, con costos fijos cada vez más altos y una necesidad permanente de recursos para sostenerse.
Mientras la atención pública se concentra en jugadores o resultados deportivos, los balances muestran otro fenómeno mucho más silencioso: sostener la maquinaria interna del fútbol paraguayo se convirtió en un negocio multimillonario en sí mismo.
Ese es el verdadero partido que se juega fuera de la cancha.