Paraguay cerró 2025 con una reducción de la pobreza monetaria. El dato oficial la ubica en 16,0% de la población, lo que equivale a unas 985.126 personas, según el Instituto Nacional de Estadística. Es una mejora frente al 19,6% registrado en 2024, y confirma una caída relevante en el último año.
Pero el mismo informe permite ver cómo se construye ese resultado. Cuando se eliminan del cálculo ciertos ingresos, el escenario cambia: sin programas sociales y transferencias, la pobreza subiría a 19,9%, lo que representa unas 1.224.161 personas. Es decir, prácticamente el mismo nivel que el año anterior.

El impacto de los programas sociales
El propio INE permite medir cuánto inciden los programas sociales en el resultado final. Con todos los ingresos incluidos, la pobreza en 2025 es de 16,0% (985.126 personas). Pero cuando se eliminan programas como Tekoporã, Hambre Cero y la pensión de Adulto Mayor, el indicador sube a 19,9% (1.224.161 personas).
La diferencia es de 3,9 puntos porcentuales, lo que equivale a unas 239.000 personas. En términos concretos, sin estos ingresos la pobreza en Paraguay sería prácticamente la misma que en 2024.
El impacto también se puede ver por programa. Sin Hambre Cero, la pobreza sube a 17,5%; sin la pensión de Adulto Mayor, a 18,0%; y sin Tekoporã, a 16,5%. Cada uno de estos ingresos empuja a una parte de la población por encima de la línea de pobreza.

En la pobreza extrema, el efecto es aún más marcado. El indicador pasa de 2,4% (146.938 personas) a 4,8% (297.103 personas) si se excluyen estas transferencias, lo que implica unas 150.000 personas más en esa condición.
Qué ingresos se están midiendo
El dato de pobreza no se basa únicamente en el salario. El ingreso que mide el INE incluye varias fuentes que reflejan los recursos disponibles del hogar:
- ingresos laborales (formales e informales)
- jubilaciones y pensiones
- programas sociales
- remesas familiares
- beneficios en especie
En 2025, uno de los cambios más relevantes es el aumento del almuerzo escolar. Más personas accedieron a este beneficio, y el INE lo incorpora como ingreso del hogar. Para hacerlo, estima su valor en función de su contenido nutricional y su costo, y lo suma al cálculo.
Esto significa que el indicador no mide solo dinero en efectivo, sino también el acceso a bienes básicos provistos por el Estado.
Cómo se construye la pobreza
El indicador que publica el INE es la pobreza monetaria. Se calcula comparando el ingreso por persona del hogar con una línea mínima de consumo.
El proceso es directo:
- se suma el ingreso total del hogar
- se divide por la cantidad de personas
- se compara con una línea de pobreza
Si el ingreso está por debajo de esa línea, la persona es considerada pobre. Si está por encima, deja de serlo dentro de esta medición.
En 2025, esa línea ronda los ₲ 933.000 mensuales por persona en zonas urbanas, con valores menores en áreas rurales.
Este método permite comparar datos en el tiempo y entre países, pero también define el resultado: todo ingreso que entra en el cálculo —incluyendo programas sociales y beneficios en especie— influye directamente en el nivel de pobreza que se publica.