En menos de veinticuatro horas después de publicada la investigación de nuestro director, Alfredo Guachiré, los logotipos y códigos QR de Ueno Bank desaparecieron de las estructuras metálicas que habían sido instaladas en distintas veredas y plazas de Asunción. Las superficies que antes mostraban la imagen del banco hoy lucen vacías, sin identificación visible. Sin embargo, las bases de acero continúan en el mismo lugar, fijas sobre el espacio público y ocupando veredas y entradas peatonales sin autorización municipal.
El retiro de la marca se produjo el martes 4 de noviembre, cinco meses después de que estas estructuras fueran colocadas y apenas un día después de que Parámetro revelara que no existe ningún permiso municipal ni convenio vigente que avale su instalación. La rápida reacción muestra que el banco buscó desvincular su imagen del cuestionamiento público, aunque el problema de fondo —la ocupación irregular del espacio público— sigue intacto.
Un proyecto que nunca fue
Según los registros oficiales, el único convenio firmado para implementar un sistema de micromovilidad en Asunción data de marzo de 2023 y fue suscrito entre la Municipalidad de Asunción y la empresa MOBI Paraguay EAS. El acuerdo autorizaba una prueba piloto para monopatines eléctricos limitada a cuatro barrios: Villa Morra, Las Lomas, La Recoleta y Las Mercedes.
Pese a ello, durante 2025 se instalaron estructuras metálicas en toda la ciudad, desde la Costanera Norte hasta el microcentro, con el logotipo y los colores corporativos de Ueno Bank. En cada base figuraban códigos QR que, al ser escaneados, no conducían a ningún servicio activo. Nunca hubo monopatines, ni aplicación, ni sistema operativo.

Estructura para monopatines ya sin logo de UENO en la Escalinata Antequera, Asunción
El intendente Luis Bello evitó responder si existían permisos municipales y remitió a la ciudadanía a solicitar información mediante la Ley de Acceso a la Información Pública. En cambio, dos concejales capitalinos confirmaron a Parámetro que no hay expediente, ni pago de canon, ni autorización vigente para el uso de veredas o plazas. A ello se suma que el plan piloto autorizado por la Municipalidad tampoco está operativo, lo que evidencia que el proyecto, más que un sistema de movilidad, fue una estrategia publicitaria encubierta bajo discurso ambiental.
Publicidad encubierta y ausencia de control
Las bases, de diseño industrial y tamaño considerable, se instalaron en zonas de alta visibilidad, como la Plaza Uruguaya, la Plaza Italia, la Escalinata Antequera, la calle Palma, la Costanera Norte, frente mismo al Palacio de los López y en la entrada del barrio Sajonia sobre la calle Carlos Antonio López y Colón. En todos esos lugares, las estructuras funcionaron durante meses como soportes de publicidad corporativa a cielo abierto.
De acuerdo con la Ordenanza Municipal N.º 148/2012, toda empresa que utilice espacio público con fines publicitarios debe solicitar permiso y pagar un canon. Además, la Ley Orgánica Municipal 3966/10 prohíbe expresamente ocupar bienes municipales sin autorización previa. Ninguna de estas normas fue cumplida.

La estructura sigue ocupando espacio público en Carlos Antonio López y Colón, Asunción
El hecho de que ahora las estructuras permanezcan sin logos no modifica su situación jurídica: continúan siendo una ocupación irregular del espacio público. Su permanencia sin habilitación representa una falta administrativa que, según la legislación vigente, obliga a la Municipalidad a proceder a su retiro inmediato y al cobro del canon correspondiente por el tiempo de uso indebido.
La respuesta pendiente
Hasta el momento, la Municipalidad de Asunción no ha informado si ordenará el retiro de las bases metálicas ni si iniciará un proceso de verificación sobre la empresa responsable de su instalación. Tampoco se ha aclarado si MOBI Paraguay EAS, como titular del convenio, autorizó la incorporación de la marca Ueno o si se trató de un acuerdo privado al margen del documento aprobado por la Junta Municipal.
Para los transeúntes, lo visible es lo evidente: estructuras vacías, sin función ni identidad, que bloquean el paso y simbolizan la falta de control sobre el uso del espacio público en Asunción. Mientras el banco se desmarca visualmente del escándalo, las veredas siguen ocupadas, recordando que borrar el logo no borra la irregularidad.
Una ciudad que no se mueve
Asunción cuenta hoy con más de 77 kilómetros de ciclovías, pero sin políticas de transporte alternativo ni sistemas públicos de micromovilidad. Los proyectos se anuncian, se fotografían y se abandonan. La capital necesita recuperar sus espacios, planificar su movilidad y exigir rendición de cuentas.
El retiro de la marca de Ueno es apenas un gesto cosmético frente a un problema estructural: la privatización silenciosa del espacio público y la ausencia de control institucional. Mientras las bases sigan allí, el vacío no será solo urbano, sino también político.