La noche del 2 al 3 de enero, testigos escucharon al menos siete explosiones y observaron aeronaves volando a baja altura sobre Caracas alrededor de las 2:00 a.m. (hora local), generando pánico entre residentes y reportes de columnas de humo sobre puntos estratégicos como la Base Aérea La Carlota y zonas cercanas al aeropuerto.
Anuncio de EE. UU. y versiones oficiales
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció en su plataforma social que las fuerzas estadounidenses habrían llevado a cabo una operación militar que incluyó bombardeos y la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, quienes según Trump habrían sido trasladados fuera de Venezuela para enfrentar cargos penales en ese país.
Las autoridades estadounidenses describieron la operación como parte de una acción para combatir el “narcoterrorismo” y hacer cumplir órdenes judiciales, aunque no se ha publicado evidencia independiente que confirme de manera plena la detención ni la ubicación actual de Maduro y su esposa. m

Reacción del gobierno venezolano
El Ejecutivo venezolano calificó los hechos como una “agresión militar imperialista” y declaró el estado de conmoción exterior en todo el territorio. La vicepresidenta, Delcy Rodríguez, exigió una prueba de vida de Maduro y de su esposa, señalando que hasta el momento se desconoce su paradero tras los ataques.
El ministro del Interior, Diosdado Cabello, denunció que los bombardeos habrían causado muertes de civiles y militares y pidió a organismos internacionales pronunciarse sobre lo que calificó de “masacre”.
Impacto y contexto regional
Tras los ataques, se reportaron cortes de electricidad en partes de Caracas y avisos aéreos que restringieron vuelos sobre espacio venezolano. Gobiernos de la región reaccionaron rápidamente: Colombia reforzó su frontera por posibles flujos de refugiados, mientras líderes como Pedro Sánchez llamaron a la desescalada y al respeto del derecho internacional. Algunos países, como Argentina, expresaron apoyo a la operación de EE. UU., y otros condenaron la intervención.
Estado de la información
Hasta el momento, la operación ha sido confirmada en términos generales por el propio gobierno estadounidense y por múltiples medios internacionales, incluyendo informes de explosiones, actividad militar y el reclamo de captura de Maduro. Sin embargo, la situación sobre la detención y paradero de Nicolás Maduro y su esposa no ha sido verificada de forma independiente y sigue siendo objeto de confirmación por fuentes oficiales venezolanas o terceros neutrales.
Este suceso representa una escalada militar significativa entre Estados Unidos y Venezuela, con implicaciones potenciales para la estabilidad regional y el orden internacional, y seguirá siendo cubierto con actualizaciones oficiales a medida que se confirme más información