El repliegue de Honor Colorado pone en discusión el fin de la era de Horacio Cartes. Este domingo 18 de octubre, el dirigente que acostumbraba ordenar la sucesión anunció que su movimiento no presentará candidaturas en las internas de 2027. Pedro Alliana resistió su desplazamiento y Juan Carlos Baruja descartó cualquier dupla para 2028.
La orden que no alcanzó
Cartes intentó cambiar al candidato presidencial y terminó retirando a su equipo. Su apuesta por Baruja chocó con un Alliana respaldado por Santiago Peña, los 15 gobernadores colorados y dirigentes legislativos.
Cartes y Mario Abdo Benítez durante el encuentro que generó cuestionamientos entre aliados del líder de HC.
El encuentro con Mario Abdo Benítez también cayó pesado entre quienes habían defendido a Cartes frente al abdismo. Enrique Riera lamentó el acercamiento y atribuyó a Abdo ataques que perjudicaron al líder de HC. “La foto me dolió”, dijo el ministro del Interior, que ratificó su respaldo a Peña y Alliana. “Yo en ese equipo no voy a estar”, sentenció.
Una retirada con intérpretes
Eduardo González, jefe de Gabinete de la ANR, explicó que HC no presentará candidaturas nacionales ni partidarias. Añadió que Cartes no acompañará al oficialismo ni a la disidencia durante las internas y respaldará al ganador.
Raúl Latorre interpretó el anuncio como una señal de que Cartes no buscaría la reelección en la presidencia de la Junta de Gobierno. Aclaró que era su lectura del mensaje y que esperaba una explicación de Cartes o de su entorno.
Luis Fernando “Luifer” Bernal, presidente de la Essap, dijo que la decisión “choca y golpea”. Anticipó que Alliana tendría un nuevo movimiento en los próximos días. Sobre el futuro de Cartes, lo comparó con su presencia en Libertad después de dejar la presidencia del club. Su lectura es que seguirá vinculado al partido.
Baruja después de la candidatura
“No deseo que mi nombre se convierta en un motivo adicional de diferencias dentro de nuestro movimiento”, escribió Baruja. El ministro y senador con permiso ratificó su lealtad a Cartes y su compromiso con el Gobierno.
Cartes y Mario Abdo Benítez durante el encuentro que generó cuestionamientos entre aliados del líder de HC.
Nicanor Duarte Frutos valoró su desprendimiento y consideró que abre una oportunidad para recomponer la unidad. Bajarse de la dupla no lo retira de la política. Su trayectoria partidaria y la decisión de evitar más fricciones pueden darle margen para tender puentes entre los sectores enfrentados y buscar un lugar en la reorganización.
Lo que conserva el patrón
Cartes conserva la presidencia de la ANR y vínculos con legisladores, presidentes de seccionales y dirigentes territoriales, además de influencia empresarial y mediática. Lo que ya no tiene asegurado es la obediencia de ese entramado. Peña y Alliana, además, cuentan con un Ejecutivo cuyo presupuesto, obras y cargos pesan sobre la dirigencia territorial.
Sin candidaturas propias, Cartes todavía podría inclinar la cancha a favor de otro proyecto, incluso de un candidato de la oposición en las generales. Su influencia política, empresarial y mediática le deja herramientas para intervenir más allá de la marca HC. El repliegue electoral abre también esa incógnita sobre el próximo destino de su poder.
El ocaso del patrón se mide en esa pérdida de obediencia. Cartes mantiene recursos para incidir, pero esta vez no consiguió imponer la sucesión. Peña y Alliana ya ensayan una conducción propia. Quien antes elegía al heredero ahora tendrá que negociar con él.