“Yo tengo mi pase, no tiene nadie”, dijo Bachi Núñez. El presidente del Congreso estuvo en el almuerzo con Horacio Cartes, Baruja, Leite, Antonio Barrios, Nicanor Duarte Frutos, Sergio Godoy y Eduardo González. La mesa cambió de integrantes y Cartes también se mostró con Mario Abdo. En el coloradismo se abrió el libro de pases. Los que hasta hace poco jugaban para el mismo equipo empiezan a elegir de qué lado seguirán.
El Ejecutivo también juega
Cartes retiró su respaldo presidencial a Alliana y eligió a Baruja para 2028. El vicepresidente decidió seguir y recibió el apoyo de los 15 gobernadores colorados. Cada sector necesita retener dirigentes, territorio y votos.
Bachi Núñez y Horacio Cartes, dos referentes de Honor Colorado, durante una actividad del Partido Colorado.
Peña tiene una ventaja inmediata. Las gobernaciones necesitan coordinación con el Ejecutivo para obras, programas y recursos. Ministros y directores dependen todavía más de las decisiones presidenciales. Baruja, senador con permiso y ministro de Vivienda, cuenta con una banca a la que puede regresar para impulsar su proyecto. Una eventual salida del gabinete le permitiría concentrarse en la candidatura y construir apoyos propios.
Los cargos entran en esa negociación. Incorporar aliados puede exigir espacios en el Gobierno; desplazar funcionarios puede producir nuevos adversarios. El libro de pases también puede alimentarse de los que quedan afuera.
Lo que conserva Cartes
Cartes conserva la presidencia de la ANR, vínculos con seccionales y una base electoral. Ganó la conducción partidaria con 607.077 votos en diciembre de 2022. Deberá comprobar cuántos siguen con él.
Presidentes de seccionales, intendentes y concejales tienen vínculos con sus bases que también pesan al negociar. Quienes ocupan cargos electivos conservan un mandato propio. Un gobernador puede respaldar a Alliana sin llevarse todos los pases de su departamento.
Cambiar también el discurso
El acercamiento con Abdo amplía las posibilidades de Cartes y complica el relato de quienes lo defendieron durante años contra el abdismo. Riera ya eligió a Peña y Alliana y cuestionó la reunión. Otros tendrán que explicar por qué el adversario de ayer merece ahora una silla.
Baruja y Horacio Cartes se saludan en un encuentro anterior a la fractura por la candidatura presidencial.
La tensión alcanza a Nación Media y VMedia, vinculadas a las familias Cartes y Vázquez. Los medios de Cartes deberán definir cómo tratarán al Gobierno de Peña, mientras periodistas y colaboradores tendrán que acomodarse a una disputa que antes quedaba dentro del mismo equipo. Seguir al mismo líder puede exigir revisar lo que se decía de sus nuevos amigos.
Todavía quedan pases
Si se confirman las candidaturas de Alliana y Baruja, una tercera opción de la disidencia puede evitar que la interna se polarice entre ambos o quede planteada como Cartes contra Peña. Si acuerda con alguno de esos sectores, también cambia la distribución de fuerzas.
El TEP aprobó tareas preparatorias y habilita una primera inscripción de movimientos del 19 de octubre al 30 de noviembre. Las chapas todavía tienen tiempo para negociarse.
En 2007, Nicanor respaldó a Blanca Ovelar frente a Castiglioni y la ANR llegó dividida a la derrota de 2008. En 2017, Abdo venció al candidato de Cartes; cinco años después, el cartismo recuperó la iniciativa. Queda partido por jugar. Por ahora se anuncian apoyos; falta saber cuántos votos lleva cada pase.