Brasil celebrará la primera vuelta presidencial el domingo 4 de octubre, el mismo día de las elecciones municipales en Paraguay. Más de 155 millones de brasileños están convocados a elegir también gobernadores, senadores y diputados.
Las encuestas muestran una disputa abierta
La campaña llega a su tramo final sin un favorito claro. AtlasIntel/Bloomberg, publicada este miércoles, ubica a Lula con 45,8% y a Flávio con 43,4% en la primera vuelta. En un eventual balotaje, la diferencia se reduce a tres décimas: 47,7% para el presidente y 47,4% para el senador.
Quaest, difundida el lunes, muestra una carrera igual de cerrada. En la primera vuelta, Lula obtiene 37% y su rival 33%; en el mano a mano, Flávio alcanza 42% frente a 41% del mandatario. En ambos escenarios existe empate técnico.
La elección vuelve a ordenar la política brasileña alrededor de dos fuerzas. A la izquierda, Lula defiende sus programas sociales y su gestión económica, aunque enfrenta desgaste por el costo de vida y las cuentas públicas. A la derecha, Flávio promete retomar la agenda conservadora de Jair Bolsonaro, con énfasis en seguridad, valores religiosos y menor intervención estatal.
Lulismo frente al heredero de Bolsonaro
Lula, de 80 años, gobernó entre 2003 y 2010 y regresó al poder en 2023 tras derrotar a Jair Bolsonaro. Cumple su tercer mandato y busca ser elegido para un cuarto periodo presidencial, algo inédito en Brasil.
Flávio Bolsonaro, de 45 años, fue diputado estadual en Río de Janeiro y es senador desde 2019. Es el hijo mayor del expresidente y asumió la candidatura del bolsonarismo después de que Jair fuera declarado inelegible hasta 2030.
Su trayectoria carga con el antecedente del caso de las “rachadinhas”, sobre presuntos desvíos de salarios de asesores cuando era diputado. Las pruebas fueron anuladas y el expediente terminó archivado. El senador niega irregularidades.
Cómo se define la Presidencia
Para ganar el 4 de octubre, un candidato debe superar el 50% de los votos válidos, sin contar blancos ni nulos. Si nadie lo consigue, los dos más votados irán al balotaje el 25 de octubre.
El voto es obligatorio para los brasileños alfabetizados de 18 a 70 años y optativo para jóvenes de 16 y 17, mayores de 70 y personas analfabetas. Quienes viven en el exterior y trasladaron su domicilio electoral solo votan para presidente.
En Paraguay, las estadísticas electorales brasileñas registraban 2.258 electores habilitados en 2022. La votación se organizó en Asunción y Ciudad del Este. La cifra corresponde al padrón autorizado, no a quienes efectivamente votaron; el dato de 2026 todavía no fue divulgado.
Con los dos bloques casi empatados, la definición dependerá de los indecisos, la movilización y el rechazo que genere cada apellido. Brasil vuelve a decidir entre las dos identidades políticas que dominan el país desde hace más de una década.