Hay carreras que pueden contarse enumerando discos, conciertos y premios. La de Berta Rojas también puede medirse por la distancia recorrida: desde Asunción hasta algunos de los escenarios más importantes de la música internacional, con una guitarra que llevó consigo repertorio paraguayo y latinoamericano. Este 23 de septiembre, la artista nacida en 1966 cumpleaños con una trayectoria que todavía sigue sumando capítulos.
La fecha la encuentra lejos de vivir solamente de los reconocimientos del pasado. Apenas una semana antes de su cumpleaños fueron anunciadas las nominaciones de los Latin Grammy 2026, donde su último proyecto, La huella de las cuerdas, aparece en tres categorías. Rojas compite directamente por Mejor Álbum Instrumental, mientras Tríptico Sudamericano, interpretado por ella junto a Pedro Franco, Federico Tarazona y Jorge Glem, está nominado a Mejor Obra/Composición Clásica Contemporánea por su compositora, Elodie Bouny. El diseño del álbum, a cargo de Celeste Prieto, también compite por Mejor Diseño de Empaque.
De Asunción al mundo
Antes de Carnegie Hall hubo años de formación. Rojas estudió con referentes como Felipe Sosa, Violeta de Mestral y Abel Carlevaro. En Uruguay obtuvo su licenciatura en Música y posteriormente continuó su formación en Estados Unidos: consiguió un Master of Music en 1998 y un diploma de posgrado en interpretación de guitarra en 2000 en la Universidad Johns Hopkins.
La guitarra terminó llevándola mucho más lejos. Rojas se presentó en el Weill Recital Hall del Carnegie Hall, el Frederick P. Rose Hall de Jazz at Lincoln Center, el Kennedy Center de Washington, el South Bank Centre de Londres y el National Concert Hall de Dublín. También actuó junto a la Brussels Philharmonic en el Flagey Studio 4 de Bruselas.

Pero la proyección internacional tuvo una particularidad: una parte importante de su carrera estuvo dedicada a poner en circulación la música de Paraguay y América Latina. Esa búsqueda encontró uno de sus proyectos más representativos en Agustín Barrios Mangoré.
En 2011, junto al saxofonista y clarinetista cubano Paquito D'Rivera, inició Tras las Huellas de Mangoré. Durante cuatro años, el proyecto reconstruyó musicalmente el camino del compositor paraguayo por América Latina y el Caribe. Rojas y D'Rivera tocaron juntos en 16 de los 20 países del recorrido de Barrios, mientras ella completó posteriormente los cuatro restantes.
La intérprete también trasladó esa experiencia a las aulas. En 2017 se incorporó al Departamento de Guitarra del Berklee College of Music, en Estados Unidos, convirtiéndose en la primera guitarrista clásica latinoamericana en integrar su cuerpo docente. Actualmente continúa vinculada a la institución como profesora asociada de guitarra.
El Grammy y el legado
Antes de levantar una estatuilla, Rojas ya había llamado tres veces a la puerta de los Latin Grammy. Día y medio, grabado junto a Paquito D'Rivera, fue nominado a Mejor Álbum Instrumental en 2012; Salsa Roja compitió por Mejor Álbum de Música Clásica en 2014; e Historia del Tango, junto a Camerata Bariloche, fue candidato a Mejor Álbum de Tango en 2015.
El reconocimiento llegó en 2022 con Legado, un trabajo dedicado a rescatar la historia musical de dos mujeres fundamentales de la guitarra clásica: la francesa Ida Presti y la argentina María Luisa Anido. El álbum ganó el Latin Grammy a Mejor Álbum de Música Clásica. Anido's Portrait: I. Chacarera, pieza compuesta por Sergio Assad e interpretada por Rojas, obtuvo además el premio a Mejor Obra/Composición Clásica Contemporánea.
El primero convirtió a Rojas en la primera persona de Paraguay en ganar un Latin Grammy, según Berklee. Más que cerrar una carrera, aquel reconocimiento abrió otra etapa: la artista continuó enseñando, grabando, investigando y buscando nuevas formas de conectar la guitarra clásica con los sonidos de América Latina.

Ese camino desembocó en La huella de las cuerdas, publicado en 2025. El proyecto explora la relación de la guitarra con otros instrumentos de cuerda del continente y reunió a artistas como Gustavo Santaolalla, Fabiola Méndez, Federico Tarazona, Jorge Glem y Lincoln Almada. La investigación llevó a Rojas por cerca de 13.000 kilómetros, 10 países y colaboraciones con 17 artistas, enlazando la guitarra con instrumentos y tradiciones latinoamericanas.
En julio de este año, otro reconocimiento llegó desde España. El Festival Internacional de Guitarra de Petrer le otorgó el Premio Honorífico Guitarrista José Tomás 2026, su máxima distinción, destinada a figuras destacadas de la interpretación, composición y docencia de la guitarra.
Al conocer meses antes que recibiría el premio, la propia Rojas relacionó la distinción con el momento vital que atraviesa: “Este premio llega en el año que cumplo 60 años”, expresó entonces.
Berta Rojas llega así a las seis décadas con una carrera que comenzó en Paraguay, cruzó continentes y encontró en la guitarra una manera de contar también de dónde viene. Carnegie Hall, el Kennedy Center, Berklee y el Latin Grammy forman parte del recorrido, pero la música paraguaya nunca quedó atrás.
A los 60, tampoco parece haber un punto final. La huella de las cuerdas vuelve a colocar su nombre entre los nominados al Latin Grammy y abre un nuevo capítulo de una historia construida durante décadas, cuerda por cuerda, desde Paraguay hacia el mundo.