La final será en castellano: Argentina venció a Inglaterra y buscará el título ante España

Messi encendió la reacción, Enzo Fernández empató y Lautaro Martínez selló el 2-1 ante Inglaterra. Argentina enfrentará a España por el título del Mundial.

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Fuera de juego 15/7/26
Messi celebra el pase de Argentina a la final del Mundial

Por Alejandro Recalde

El Mundial 2026 se definirá en castellano. Argentina derrotó 2-1 a Inglaterra en una semifinal cargada de tensión, sufrimiento y emoción, y jugará contra España por el título. La Albiceleste estuvo eliminada hasta los últimos minutos, pero volvió a demostrar que, mientras Lionel Messi permanezca dentro de la cancha, ningún partido puede darse por terminado.

Inglaterra se puso en ventaja a los 55 minutos por medio de Anthony Gordon. Declan Rice recuperó la pelota en territorio argentino, encontró a Morgan Rogers por la derecha y el centro atravesó el área hasta llegar al segundo palo, donde Gordon apareció para vencer a Emiliano Martínez. El golpe obligó a Argentina a abandonar cualquier especulación y lanzarse por completo sobre el arco de Jordan Pickford.

Hasta entonces, el partido había tenido más fricción que fútbol. El primer tiempo terminó sin goles, con 19 infracciones, ninguna llegada entre los tres palos y constantes cruces entre los jugadores. Inglaterra había conseguido alejar a Messi del área y obligarlo a retroceder hasta el mediocampo para entrar en contacto con la pelota.

El capitán argentino, figura de la remontada que llevó a la Albiceleste a la final del Mundial.

Messi encendió la remontada

Después del gol inglés, el partido cambió por completo. Inglaterra retrocedió, acumuló defensores cerca de Pickford e intentó proteger la ventaja. Argentina adelantó sus líneas, incorporó a Rodrigo De Paul, Nicolás González y Lautaro Martínez, y comenzó a atacar prácticamente sin interrupciones.

Pickford sostuvo a Inglaterra con varias intervenciones importantes. Primero evitó el empate ante Nicolás González y después respondió frente a los intentos de Alexis Mac Allister. Sin embargo, la selección inglesa fue quedando encerrada demasiado cerca de su arco y renunció progresivamente a la posibilidad de lastimar mediante el contraataque.

Messi, controlado durante buena parte del encuentro, comenzó a encontrar espacios cuando el cansancio inglés debilitó las marcas. A los 85 minutos participó en la ejecución de un córner corto y activó la jugada que terminó con un extraordinario remate de Enzo Fernández desde fuera del área. La pelota superó finalmente a Pickford y puso el 1-1 cuando Inglaterra ya parecía tener la clasificación entre las manos.

Argentina no se conformó con el empate. Cuando el partido parecía encaminarse al alargue, Lautaro Martínez apareció dentro del área y convirtió de cabeza el 2-1 en el segundo minuto de adición. El delantero que había comenzado el encuentro entre los suplentes completó la remontada y desató una celebración que recorrió desde Atlanta hasta Buenos Aires.

Messi no convirtió, pero volvió a ser determinante. Debió bajar para recibir, soportó una vigilancia permanente y participó en la construcción del empate cuando el margen se agotaba. Su influencia no estuvo solamente en la asistencia o en el último pase: fue quien mantuvo a Argentina convencida de que todavía podía cambiar la historia.

La jugada del 1-1 argentino, el gol que encendió la remontada ante Inglaterra.

Una final entre dos maneras de mandar

España llegará al partido decisivo después de vencer 2-0 a Francia. Mikel Oyarzabal abrió el marcador mediante un penal y Pedro Porro amplió la ventaja en el segundo tiempo. La Roja concedió apenas un gol durante todo el torneo y alcanzó su sexta valla invicta en siete encuentros.

Argentina y España comparten el idioma, pero representan maneras diferentes de dominar. El equipo español intenta controlar mediante la posesión, la presión alta y la circulación precisa. Argentina posee una capacidad mayor para modificar su plan, soportar momentos adversos y transformar partidos desordenados en escenarios favorables.

España tiene juventud, velocidad y un funcionamiento colectivo muy trabajado. Lamine Yamal, Rodri, Fabián Ruiz y Dani Olmo forman parte de un equipo que no necesita depender de una sola figura. Argentina cuenta con mayor experiencia en finales, tres títulos mundiales y un núcleo que viene compitiendo junto desde la conquista de la Copa América 2021.

La selección de Lionel Scaloni defenderá el título conseguido en Catar 2022 y buscará su cuarta estrella. España intentará conquistar su segunda Copa del Mundo, después de la obtenida en Sudáfrica 2010. La final se jugará el domingo 19 de julio en el estadio de Nueva York–Nueva Jersey.

Los jugadores argentinos celebran el 2-1 convertido por Lautaro Martínez, tras una asistencia de Lionel Messi

Un historial completamente equilibrado

Argentina y España disputaron 14 encuentros entre selecciones mayores. El registro está perfectamente igualado: seis victorias argentinas, seis españolas y dos empates. La final romperá una paridad que se mantiene después de más de siete décadas de enfrentamientos.

El único partido mundialista entre ambas ocurrió en Inglaterra 1966, con victoria argentina por 2-1. Los demás encuentros fueron amistosos o partidos de la antigua Copa de la Hispanidad. El último antecedente fue el triunfo español por 6-1 en Madrid, en marzo de 2018, antes del comienzo del ciclo de Scaloni.

Aquella goleada pertenece a otro tiempo argentino. Desde entonces, la Albiceleste construyó una estructura competitiva, ganó dos Copas América, la Finalissima y el Mundial de Catar. España también atravesó su renovación y volvió a convertirse en una potencia después de conquistar la Eurocopa 2024.

Paraguay jugó 99 veces contra Argentina

Para Paraguay, Argentina representa una rivalidad permanente. Según el registro de la Asociación del Fútbol Argentino, ambas selecciones disputaron 99 encuentros. Antes del último partido, el balance era de 50 victorias argentinas, 33 empates y 15 triunfos paraguayos.

La victoria albirroja por 2-1 del 14 de noviembre de 2024 elevó a 16 la cantidad de triunfos paraguayos. Lautaro Martínez había adelantado a Argentina, pero Antonio Sanabria igualó y Omar Alderete completó la remontada en el Defensores del Chaco. Por lo tanto, el historial actualizado queda con 50 victorias argentinas, 33 empates y 16 triunfos de Paraguay.

La relación con España es mucho más breve. Paraguay enfrentó a la Roja en cuatro oportunidades y nunca pudo ganarle: España obtuvo dos victorias y los otros dos partidos terminaron empatados. La Albirroja convirtió un gol y recibió cuatro.

El primer encuentro terminó 0-0 en el Mundial de Francia 1998. España ganó 3-1 en Corea-Japón 2002 y, cuatro meses después, empataron nuevamente sin goles en un amistoso. El último cruce fue el doloroso 1-0 de los cuartos de final de Sudáfrica 2010, cuando Iker Casillas detuvo el penal de Óscar Cardozo y David Villa marcó el gol que dejó a Paraguay sin su primera semifinal mundialista.

Antonio Sanabria marca de chilena el empate en la victoria 2-1 de Paraguay ante Argentina.

El Mundial hablará castellano

Argentina llegó a la final sobreviviendo a Inglaterra y remontando cuando parecía derrotada. España lo hizo controlando a Francia y demostrando una superioridad colectiva que la convierte en un rival formidable. Una selección se apoya en la precisión; la otra, en su capacidad para resistir y volver desde cualquier situación.

También será una final con Messi en el centro de la escena. A los 39 años, el capitán argentino tendrá la oportunidad de disputar otro partido por el título mundial y buscar una segunda Copa consecutiva. Del otro lado estará una generación española que pretende abrir su propia época.

El domingo no será necesario traducir los festejos. Argentina y España jugarán una final enteramente en castellano, aunque dentro de la cancha hablarán lenguajes diferentes.

El Mundial hablará castellano. Falta saber con qué acento.