Internas PLRA: Nuevo Liberalismo avanza en principales ciudades, participación liberal queda bajo la lupa

Las internas del PLRA dejaron una señal política clara: el Nuevo Liberalismo ganó terreno en ciudades clave y sumó la presidencia partidaria con Alcides Riveros.

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Política 07/6/26

Las elecciones internas suelen medirse por ganadores y perdedores locales. Sin embargo, al observar las ciudades con mayor peso electoral, aparece una lectura más amplia. En esta oportunidad, la disputa no solamente definió candidaturas municipales, sino que funcionó como una prueba de fuerza entre los principales sectores internos del Partido Liberal Radical Auténtico. Los resultados muestran un desempeño destacado del Nuevo Liberalismo, corriente encabezada por el gobernador de Central, Ricardo Estigarribia, que logró quedarse con varias de las plazas más importantes del país.

La lectura adquiere relevancia porque se produce en un momento en que el PLRA busca redefinir liderazgos tras años de divisiones internas. Mientras el sector de Estigarribia intenta consolidarse como una corriente renovadora dentro del partido, el espacio identificado con el efrainismo, representado principalmente por el presidente saliente liberal Éver Villalba y el movimiento Frente Radical, procuraba mantener influencia en los principales centros urbanos.

Central fortalece a Estigarribia

Los resultados más favorables para el Nuevo Liberalismo aparecieron en el Departamento Central.

En Fernando de la Mora, Luis Fernando Franco obtuvo el 87,11% de los votos. En San Lorenzo, Luz Bella González alcanzó el 64,98%, mientras que en Luque, Manolo Achucarro Gill se impuso en la elección más competitiva de la jornada, superando a César Meza Bría por apenas 107 votos.

No se trata de ciudades menores. Fernando de la Mora, San Lorenzo y Luque forman parte del principal corredor electoral urbano del país y concentran una porción significativa del electorado opositor. Para cualquier corriente interna, obtener victorias en estos distritos implica construir estructura política, presencia territorial y capacidad de movilización.

El resultado deja a Estigarribia como uno de los dirigentes mejor posicionados dentro del liberalismo tras la jornada electoral.

Ciudad del Este sostiene al efrainismo

La principal victoria atribuible al sector identificado con Éver Villalba apareció en Ciudad del Este.

Allí, Laura Folle, representante de la Lista 9 Frente Radical, obtuvo el 53,09% de los votos y se quedó con la candidatura liberal para disputar la intendencia de la capital del Alto Paraná.

La importancia política del resultado radica en que Ciudad del Este constituye uno de los principales polos económicos y electorales del país. Aunque el balance general de las grandes ciudades favorece al Nuevo Liberalismo, el triunfo de Folle permite al efrainismo conservar una posición relevante dentro del tablero liberal.

En otros distritos, las victorias fueron mucho más amplias. Carlos Pereira alcanzó el 94,42% en Encarnación, Benita Jara Cañiza logró el 93,69% en Capiatá y Nelson Medina se impuso en Lambaré con el 42,40% en una interna mucho más fragmentada.

Ever Villalba y Efrain Alegre

La presidencia partidaria completa el cuadro

La señal política de la jornada no se limita a las candidaturas municipales.

Mientras el Nuevo Liberalismo acumulaba triunfos en algunos de los distritos más importantes del país, el sector también consiguió uno de sus principales objetivos nacionales: la elección de Alcides Riveros como nuevo presidente del PLRA.

Riveros, identificado con el espacio político de Ricardo Estigarribia, se impuso en la disputa por la conducción partidaria, agregando una dimensión nacional a los resultados observados en las ciudades más pobladas. La combinación entre victorias territoriales y control de la estructura partidaria fortalece la posición del gobernador de Central dentro del liberalismo y reconfigura el equilibrio de poder interno.

Por ello, la lectura de estas internas trasciende las elecciones municipales. Los resultados sugieren que el Nuevo Liberalismo no solamente logró instalar candidatos competitivos para octubre, sino que también amplió su influencia sobre la conducción del partido.

Ricardo Estigarribia y Alcides Riveros

Asunción juega otra partida

La capital quedó parcialmente fuera de la lógica tradicional de las internas liberales.

A diferencia de otros municipios, la discusión política en Asunción se trasladó hacia la construcción de una candidatura opositora de consenso en torno a Soledad Núñez, respaldada por distintos sectores políticos fuera y dentro del PLRA.

Por esa razón, el verdadero termómetro interno liberal terminó ubicándose en las ciudades donde sí hubo competencia partidaria directa. Allí es donde el Nuevo Liberalismo consiguió sus resultados más relevantes y donde el efrainismo midió su capacidad de sostener espacios de influencia.

RECUADRO | Los ganadores en las principales ciudades

RECUADRO | Las victorias más amplias

La participación vuelve al centro del debate

Más allá de los ganadores, la otra variable que observará el liberalismo es el nivel de participación registrado en las internas. La capacidad de movilizar afiliados se ha convertido en uno de los principales desafíos del partido durante los últimos procesos electorales.

Los datos definitivos de concurrencia permitirán determinar si el avance territorial del Nuevo Liberalismo estuvo acompañado por una mayor movilización partidaria o si las victorias se produjeron en un contexto de baja participación. Ese indicador será clave para medir la fortaleza real de cada sector de cara a las municipales de octubre.

Las candidaturas ya quedaron definidas. Sin embargo, la principal conclusión política de la jornada parece apuntar a otro lugar. Mientras el efrainismo conserva presencia en plazas estratégicas como Ciudad del Este, el Nuevo Liberalismo logró consolidar posiciones en varios de los distritos más importantes del Departamento Central y, además, colocar a Alcides Riveros al frente del PLRA. Más que una simple elección municipal, las internas dejaron una fotografía anticipada de la disputa por el liderazgo liberal que continuará en los próximos años.