Cartismo vs cartismo: los primeros movimientos dentro de la interna colorada

En años de elecciones municipales el Partido Colorado suele entrar en movimiento. Esta vez los primeros gestos aparecen dentro del propio cartismo, donde gobernadores, intendentes, senadores y diputados comienzan a mostrar músculo político con la mirada puesta en las generales de 2028.

Featured blog image
Política 09/3/26

Por Alfredo Guachiré

Dentro del Partido Colorado existe una dinámica bastante conocida. Cuando se acercan las elecciones municipales, el partido suele entrar en una interna marcada por la disputa entre movimientos y por la presencia de una disidencia fuerte.

El escenario actual tiene un matiz distinto. Esa disidencia hoy no aparece con el mismo peso que en otros momentos del coloradismo. En cambio, varios de los primeros movimientos comienzan a observarse dentro del propio cartismo, el sector que hoy domina el partido, el gobierno y la mayoría parlamentaria.

A nivel nacional el oficialismo mantiene una conducción relativamente alineada alrededor del presidente Santiago Peña y del liderazgo partidario de Horacio Cartes. Sin embargo, cuando la política baja al plano regional empiezan a aparecer otras dinámicas vinculadas al poder territorial de gobernadores, intendentes, senadores, diputados y dirigentes locales.

Hambre Cero y el peso político de las gobernaciones

Uno de los factores que explica los movimientos actuales dentro del oficialismo aparece en el programa Hambre Cero, una de las políticas públicas de mayor dimensión presupuestaria del gobierno.

Consejo de Gobernadores

El programa reorganizó el sistema de alimentación escolar y centralizó parte de los recursos en las gobernaciones, que hoy administran contratos vinculados a la provisión de alimentos, logística y servicios asociados al programa.

Esto implica que los gobiernos departamentales manejen presupuestos importantes vinculados a la alimentación escolar en todo el país.

En términos políticos, ese volumen de recursos amplía el peso de los gobernadores dentro de sus territorios y también dentro del propio Partido Colorado.

Con contratos de provisión de alimentos, logística y servicios asociados al programa, Hambre Cero se convirtió en una de las políticas públicas con mayor presencia territorial del actual gobierno.

Concepción y un episodio visible

Uno de los casos donde esta dinámica se volvió más visible fue el de la gobernación de Concepción.

La gobernadora Liz Meza, dirigente del cartismo, había firmado meses antes un contrato cercano a 300.000 millones de guaraníes vinculado al programa Hambre Cero.

Poco después estalló la polémica por la fiesta de 15 años de su hija, cuyo costo fue estimado públicamente en unos 600 millones de guaraníes. Ante las críticas, la propia gobernadora respondió que ese monto era un gasto normal para una celebración de ese tipo.

El episodio derivó en cuestionamientos políticos y abrió un debate dentro del Congreso sobre el manejo de los recursos del programa.

En ese contexto, el senador cartista Silvio Ovelar planteó retirar a la gobernación de Concepción, también encabezada por una dirigente del mismo espacio político, la administración de esos fondos.

Alto Paraná y Paraguarí

La discusión parlamentaria no se limitó únicamente al caso de Concepción.

Durante el debate legislativo también apareció la posibilidad de revisar el manejo del programa Hambre Cero en la gobernación de Alto Paraná, uno de los departamentos con mayor peso electoral del país.

Cámara de senadores del Paraguay

Al mismo tiempo, situaciones similares comenzaron a observarse en Paraguarí, donde el manejo del programa y la estructura política vinculada a su implementación empezaron a influir en la dinámica política departamental.

En todos estos casos se trata de liderazgos que forman parte del propio Partido Colorado y que, en muchos casos, pertenecen al mismo espacio político.

Un liderazgo con menor presencia directa

Este escenario territorial coincide además con otro elemento político reciente: la internación de Horacio Cartes, principal líder del cartismo.

Cartes atraviesa actualmente un proceso de recuperación tras haber sido hospitalizado semanas atrás. Si bien continúa al frente del Partido Colorado, su menor presencia política en el día a día también coincide con un momento en el que los liderazgos regionales comienzan a mostrar mayor autonomía.

En un movimiento que durante años funcionó con una conducción centralizada, la menor capacidad de intervención directa del líder en conflictos puntuales también abre espacio para que gobernadores, legisladores e intendentes comiencen a mover sus propias piezas dentro del tablero político.

Un partido que empieza a acomodarse

En un partido con fuerte presencia territorial como el Partido Colorado, estos movimientos internos no resultan extraños.

Las elecciones municipales suelen activar la política departamental porque permiten posicionar liderazgos locales y proyectar figuras con mayor alcance político.

En el escenario actual, varios de esos movimientos comienzan a observarse dentro del propio cartismo y especialmente en el plano regional.

Con frecuencia también marcan el inicio del camino político hacia las elecciones generales de 2028.