El clima electoral en Cerro Porteño ya no se mueve en el terreno de la especulación. Los números comienzan a ordenarse y, con ellos, las percepciones. A mediados de esta semana se entregó un nuevo sondeo de la consultora Multitarget que vuelve a colocar a Blas Reguera con una ventaja amplia y sostenida frente a su principal contendiente, Carlos Rejala. No es un dato aislado: se suma a una serie de mediciones previas que, desde noviembre, muestran una misma dirección.
Una diferencia que se repite
Según la encuesta de Multitarget, a cargo de la encuestadora Erica Imbroggiano, Blas Reguera alcanza el 49,90 % de intención de voto, mientras que Carlos Rejala se ubica en 16,57 %. La distancia entre ambos es de 33 puntos porcentuales, una brecha que no solo se mantiene respecto a mediciones anteriores, sino que vuelve a ampliarse.
Encuesta de Multittarget
El sondeo confirma así una tendencia ya registrada en encuestas realizadas durante noviembre y diciembre por distintas consultoras, entre ellas la propia Multitarget, FIRST de Francisco Capli e ICA de Larissa Chase. En todas, Reguera aparece encabezando con comodidad.
La encuesta que queda fuera de la tendencia
Dentro de ese escenario, una sola medición aparece como excepción: la realizada por la consultora Ati Snead, que da como ganador a Carlos Rejala. No es la primera vez que esa firma queda desalineada respecto a otras mediciones del mismo proceso electoral.
El antecedente más citado corresponde a las elecciones generales de 2018. En marzo y abril de ese año, encuestas de Ati Snead otorgaban una leve ventaja al candidato opositor Efraín Alegre sobre el oficialista Mario Abdo Benítez, con diferencias de hasta 2 puntos porcentuales. Sin embargo, el resultado oficial terminó mostrando otro escenario.
Según los datos finales del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), Mario Abdo Benítez ganó aquella elección con 1.206.067 votos (46,44 %) frente a 1.110.464 votos (42,74 %) de Alegre. La diferencia real fue de 95.603 votos y 3,7 puntos porcentuales, una brecha significativa en relación con la proyección previa de esa encuesta. El contraste entre lo medido y lo ocurrido en las urnas quedó documentado.
Percepción de victoria entre los socios
La encuesta de Multitarget no solo midió intención de voto. Al consultar sobre la percepción de quién ganará la elección, los números se amplían aún más: 54,69 % de los socios de Cerro consultados cree que la victoria será de Reguera, frente a apenas 17,17 % que considera que ganará Rejala.
Los socios consultados dan amplia ventaja a Reguera
Este dato es clave porque mide clima electoral más allá de la decisión individual, y suele anticipar comportamientos de último momento, especialmente en contextos de alta participación.
Fortalezas y debilidades percibidas
Entre quienes manifiestan su apoyo a Reguera, los motivos principales son claros. La mayoría menciona la solvencia económica y la capacidad de gerenciamiento como razones centrales para acompañar su candidatura. En un segundo plano aparece la defensa de la tradición cerrista, un factor identitario que sigue teniendo peso entre los socios.
Los cerristas perciben solvencia ecoómica y capacidad de gestión a favor de Blas Reguera y Lucho Ortega
El panorama es distinto cuando la consulta se dirige a la dupla Rejala – Ariel Martínez. Allí, los niveles de confianza en solvencia económica y capacidad de gestión caen de forma marcada, mientras que el desconocimiento sobre las fortalezas del equipo alcanza casi el 49 % de los encuestados, un dato que expone una debilidad estructural en términos de posicionamiento.
Alta concurrencia prevista
Otro dato relevante del sondeo es el nivel de participación esperado. El 94,61 % de los socios consultados afirma que acudirá a votar, lo que anticipa una elección con muy alta concurrencia. En ese contexto, las diferencias amplias tienden a consolidarse más que a diluirse.
Los números, por ahora, no muestran una elección cerrada. La encuesta de Multitarget vuelve a ordenar el tablero, confirma una tendencia ya registrada por otras mediciones y deja aislada a la única proyección que se aparta del resto. Con alta participación prevista y una ventaja sostenida, el escenario comienza a definirse con mayor claridad, aunque el acto electoral será el que tenga la última palabra.