A finales de enero, Cerro Porteño definirá una elección que excede lo deportivo y expone una disputa directa por la conducción del club. Con más de 8.000 socios habilitados para votar y una situación financiera que condiciona cualquier margen de gestión, el proceso electoral quedó finalmente ordenado en torno a dos equipos en competencia, luego de movimientos clave registrados en diciembre.
En los primeros días de diciembre de 2025, Luis Rojas desistió de su candidatura presidencial, retirando al movimiento Más Fuerza Azulgrana de la contienda. Poco después, Rubén Recalde, inicialmente postulante por el espacio Mundo Cerro, se sumó al equipo encabezado por Blas Reguera, reconfigurando el mapa electoral y consolidando uno de los polos de poder de la interna azulgrana.
Dos equipos en disputa
El movimiento Cerro Primero postula a Blas Reguera como candidato a presidente y concentra el bloque empresarial ampliado tras los realineamientos de diciembre. La fórmula tiene como vicepresidente primero a Luis Lucho Ortega, empresario con actividad en el sector de combustibles y servicios financieros, presidente de un grupo empresarial con múltiples firmas y una financiera, y con trayectoria pública como piloto de rally, con participación y victorias en competencias de alto perfil como el Transchaco Rally. El armado apunta a consolidar respaldo en sectores que priorizan previsibilidad financiera y control interno.
Blas Reguera y Luis Ortega del movimiento "Cerro Primero"
El segundo equipo en competencia es el movimiento Nuevo Cerro, encabezado por Carlos Rejala, dirigente con trayectoria política nacional y alto nivel de exposición pública. Su fórmula tiene como vicepresidente primero a Ariel Martínez, abogado, exministro del Interior durante la presidencia de Horacio Cartes, con experiencia previa como viceministro de Asuntos Políticos y paso por instancias clave del Estado. Martínez aporta al espacio conocimiento del funcionamiento institucional, manejo de estructuras administrativas complejas y vínculos con el ámbito político nacional, reforzando el perfil de conducción pública del equipo.
Carlos Rejala y Ariel Martínez del movimiento "Nuevo Cerro"
Un reordenamiento decisivo
Con el reordenamiento de diciembre, la elección quedó planteada como una disputa nítida entre dos esquemas de conducción. El equipo de Reguera reúne a referentes del sector privado y amplió su base interna tras las adhesiones recientes. El espacio liderado por Rejala sostiene un armado con fuerte peso institucional y experiencia en el ámbito público. La diferencia no es solo de nombres: se expresa en enfoques distintos sobre endeudamiento, toma de decisiones estratégicas y relación con actores externos, en un contexto de márgenes financieros cada vez más estrechos.
El escenario según las encuestas
Las encuestas difundidas en diciembre muestran una ventaja clara para la candidatura de Blas Reguera. Un sondeo de First Consultores lo ubica con 52 % de intención de voto, frente al 23,7 % de Carlos Rejala, mientras que otra medición de Multitarget S.A. confirma una brecha cercana a los 20 puntos. La encuesta publicada por ICA ratifica ese escenario de cara a la elección prevista para finales de enero.
