Miguel Prieto: “Hoy elegiría a un liberal como vicepresidente, pero no descarto nada”

Cuestiona que la estabilidad macroeconómica no llegue a quienes más lo necesitan, adelanta las primeras medidas que impulsaría desde el Gobierno y asegura que las causas judiciales no frenarán su carrera hacia el 2028.

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Política 27/7/26
Miguel Prieto se toma una selfie con una simpatizante

A poco más de dos años de las elecciones generales de 2028 y con las municipales de octubre como el primer gran termómetro político para los distintos sectores, Miguel Prieto comienza a mover su proyecto en clave nacional. El exintendente de Ciudad del Este y líder del movimiento Yo Creo sostiene que el escenario que dejarán los próximos comicios será determinante para empezar a ordenar las alianzas con las que buscará disputar la Presidencia de la República.

En una entrevista con Parámetro, Prieto habló de la visión de país que pretende impulsar, de las prioridades que tendría un eventual gobierno, del perfil de vicepresidente que hoy considera más conveniente para una futura fórmula presidencial y de las causas judiciales que podrían llevarlo a un juicio oral antes de las elecciones. También se refirió a uno de los momentos más difíciles de su vida: la depresión que atravesó mientras ejercía la intendencia y cómo logró salir adelante con ayuda profesional, el acompañamiento de su familia y una profunda búsqueda espiritual.

Miguel Prieto habla ante una multitud durante un acto político con simpatizantes

La dupla para el 2028

La construcción de una mayoría política aparece como el primer desafío de su proyecto presidencial. En ese escenario, Prieto deja una de las definiciones más fuertes de la entrevista: "Hoy elegiría a un liberal como vicepresidente, pero no descarto nada". Explica que esa preferencia responde a la afinidad construida con dirigentes liberales y a la convicción de que la oposición deberá articular acuerdos para llegar con posibilidades reales al 2028.

Entre esos dirigentes menciona expresamente al senador Salyn Buzarquis, con quien asegura mantener una excelente relación. "Tengo muchos amigos liberales, buena gente, inclusive con Salín, con quien tengo una relación excelente y ya soñamos para adelante", afirma. Sin embargo, aclara que la fórmula aún no está definida porque entiende que el escenario político cambiará en los próximos años.

Miguel Prieto y el senador Salyn Buzarquis posan para una selfie durante un encuentro político

Esa apertura también alcanza a otros sectores. Prieto sostiene que percibe un importante respaldo entre votantes colorados y evita cerrar cualquier puerta de cara al 2028. "Tengo un respaldo gigantesco del pueblo colorado, entonces no descarto nada", concluye, dejando abierta la posibilidad de construir una mayoría más amplia para disputar la Presidencia.

El país que propone

La mirada de Prieto sobre Paraguay parte de una premisa: la estabilidad económica debe traducirse en mejores condiciones de vida para la población. Reconoce avances del Gobierno de Santiago Peña en materia de macroeconomía, apertura de mercados y apoyo a las grandes inversiones, pero sostiene que esos indicadores, por sí solos, no alcanzan cuando una parte importante de la ciudadanía sigue sin percibir mejoras en su vida cotidiana.

"El Gobierno de Santiago Peña tiene algunos aciertos con relación a la macroeconomía, con relación a abrir mercados y al apoyo a las grandes corporaciones. En donde se está equivocando es en la microeconomía y en el apoyo a la gente que más necesita", afirma.

Esa visión también explica cuáles serían las prioridades de un eventual gobierno. Prieto plantea fortalecer la seguridad, la salud pública y la educación mediante una reorganización del gasto estatal, concentrando mayores recursos en servicios esenciales y reduciendo estructuras que considera poco eficientes dentro de la administración pública. Para el dirigente opositor, el crecimiento económico solo cobra sentido cuando termina reflejándose en la vida cotidiana de la gente y no únicamente en los indicadores macroeconómicos.

Miguel Prieto saluda a sus seguidores durante un acto de campaña con el micrófono en alto

Las primeras señales de gobierno

La idea de transformar el Estado, sostiene, no puede quedar solamente en un discurso. Por eso baja esa visión a una serie de medidas que, según explica, marcarían el inicio de un eventual gobierno y definirían el rumbo de su administración desde el primer día.

Entre esas decisiones propone destinar parte del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) aplicado al tabaco a financiar medicamentos para pacientes con cáncer y utilizar recursos provenientes del ISC sobre las bebidas alcohólicas para fortalecer los tratamientos de personas que requieren diálisis. A ese paquete suma una mayor incorporación de tecnología en las aduanas para combatir el contrabando y una revisión de instituciones que, a su criterio, dejaron de cumplir el objetivo para el que fueron creadas.

En esa lista menciona a Vox-Copaco, Fepasa y Capasa, dentro de una reorganización más amplia de la estructura estatal. No presenta esas iniciativas como medidas aisladas, sino como las primeras señales del modelo de gestión que pretende impulsar: un Estado más eficiente, con menos estructuras que considera improductivas y una mayor concentración de recursos en salud, educación y seguridad.

Yoga, espiritualidad y un ejercicio mental cada mañana

Detrás del dirigente político también hay una rutina que, según reconoce, fue construyendo para sostenerse en medio de la presión. Hoy habla con naturalidad de la espiritualidad, de la terapia, del yoga, del deporte y de un ejercicio mental que realiza cada mañana al levantarse y antes de dormir. "Para mantenerme firme. Creo en un Dios creador y que la vida de cada persona tiene un propósito", explica.

Esos hábitos no aparecieron por casualidad. Fueron la respuesta al momento más difícil que le tocó atravesar. Entre 2021 y 2022, mientras ejercía la Intendencia de Ciudad del Este, pensó seriamente en abandonar la política. "Pensé en tirar la toalla. Estaba conviviendo con una depresión terrible. Incluso pensé en quitarme la vida. Me agobiaban los problemas, las denuncias, las cosas que me guardaba y no sabía lidiar con mis emociones y sentimientos", recuerda.

Miguel Prieto abraza a una mujer durante una actividad política junto a simpatizantes y dirigentes

La salida comenzó cuando decidió pedir ayuda. "Hago terapia, con dos psicólogos. Practico yoga. Y hago deporte", cuenta. A eso suma el acompañamiento de su familia y de su equipo político, además de una profunda búsqueda espiritual. "Pude salir del fondo del pozo. La espiritualidad me ayuda a entender muchas cosas. Eso me mantiene firme, fuerte y motivado", afirma. Para Prieto, esas herramientas terminaron cambiando no solo su vida personal, sino también su manera de ejercer la política.

El camino continúa

A sus 37 años, Prieto sostiene que recién comienza la etapa más desafiante de su carrera política. Después de consolidarse en Ciudad del Este y de instalar su figura en el escenario nacional, ahora busca construir una mayoría que le permita disputar la Presidencia en el 2028.

Las elecciones municipales de octubre serán la primera prueba para medir la fuerza territorial de Yo Creo y de los sectores con los que aspira a construir una alternativa de gobierno. Luego llegará el tiempo de las definiciones nacionales. Con un proyecto político en marcha, una estrategia de alianzas todavía abierta y la convicción de que las causas judiciales no alterarán su objetivo, Prieto asegura que no piensa abandonar el camino que eligió.

Las definiciones de Prieto

  • Vicepresidencia: Hoy elegiría a un liberal.
  • Alianzas: No descarta acuerdos con otros sectores.
  • Economía: La macro no alcanza sin impacto social.
  • Prioridades: Más inversión en salud, educación y seguridad.
  • Primeras medidas: Recursos para cáncer y diálisis.
  • Estado: Revisar Vox Copaco, Fepasa y Capasa.
  • Justicia: Asegura que competirá en el 2028.
  • Vida personal: Terapia, yoga, deporte y espiritualidad.