El boom de la tirzepatida para adelgazar preocupa por su uso indiscriminado

Desarrollada para tratar la diabetes tipo 2, la tirzepatida impulsó un mercado en expansión que ya genera alertas sanitarias, productos falsificados, una imputación penal y preocupación por su uso sin control.

Featured blog image
Investigaciones 27/7/26
El uso de tirzepatida para bajar de peso sigue en aumento

La tirzepatida dejó de ser un medicamento reservado para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y pasó a convertirse en uno de los productos más buscados para bajar de peso. El crecimiento acelerado de su demanda abrió un mercado cada vez más amplio, con nuevas marcas, distintas presentaciones y precios que superan los G. 800.000 por caja. Pero ese fenómeno también encendió señales de alerta. En Paraguay, la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria (Dinavisa) emitió dos advertencias sobre productos irregulares y falsificados, mientras una reciente imputación penal vinculada a su comercialización expuso el creciente interés económico que gira en torno a este medicamento.

Ese escenario también comenzó a reflejarse en los consultorios. La nutricionista María Fernanda Picco advierte que cada vez recibe más pacientes que llegan utilizando tirzepatida sin una evaluación médica o nutricional adecuada. Según su experiencia clínica, cerca del 60 % de las personas que atiende utiliza actualmente tirzepatida o semaglutida, mientras estima que alrededor del 20 % inició el tratamiento por recomendación de terceros o sin seguimiento profesional. Para la especialista, el problema no radica en el medicamento cuando está correctamente indicado, sino en el uso indiscriminado y la falsa percepción de que puede reemplazar hábitos saludables.

La nutricionista María Fernanda Picco advirtió sobre el uso indiscriminado de la tirzepatida para adelgazar.

Más que un medicamento

La tirzepatida es el principio activo de un fármaco desarrollado para el tratamiento de la diabetes tipo 2. Su mecanismo de acción actúa sobre dos hormonas relacionadas con el control de la glucosa y la sensación de saciedad, lo que también favorece una importante reducción del peso corporal. Esa eficacia impulsó su utilización en pacientes con obesidad bajo indicación médica y, en pocos años, disparó una demanda que trascendió el ámbito estrictamente clínico.

Hoy el mercado ofrece múltiples marcas y presentaciones. De acuerdo con el registro oficial de Dinavisa, actualizado al 25 de julio de 2026, existen 43 registros sanitarios vigentes para medicamentos cuyo principio activo es la tirzepatida. A ello se suma una amplia diferencia de precios. Un relevamiento realizado por Parámetro encontró productos desde aproximadamente G. 280.000 hasta más de G. 821.000, según la marca y la dosis comercializada.

El fenómeno no es exclusivo de Paraguay. En diciembre de 2025, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó su primera guía sobre el uso de medicamentos basados en incretinas para tratar la obesidad, entre ellos la tirzepatida. Aunque reconoció su eficacia en determinados pacientes, aclaró que su recomendación es condicional y remarcó que estos tratamientos deben acompañarse de alimentación saludable, actividad física y seguimiento profesional. El organismo también advirtió que el fuerte aumento de la demanda mundial favoreció la circulación de medicamentos falsificados y de calidad subestándar.

Las alertas de Dinavisa

El crecimiento del mercado también obligó a intervenir a las autoridades sanitarias paraguayas.

En diciembre de 2025, Dinavisa alertó sobre la comercialización de varios productos elaborados con tirzepatida que no contaban con registro sanitario en el país. Posteriormente, en febrero de 2026, emitió una segunda advertencia tras detectar medicamentos falsificados comercializados bajo diferentes nombres.

Dinavisa emitió una alerta sanitaria por productos con tirzepatida sin registro y de riesgo grave para la salud.

La institución recordó que los medicamentos sin autorización o falsificados representan un riesgo para la salud porque se desconoce su composición, calidad, condiciones de fabricación y almacenamiento. Por ello recomendó verificar siempre el registro sanitario vigente antes de adquirir cualquier producto, consultar con el titular del registro cuando existan dudas sobre su autenticidad y denunciar posibles reacciones adversas o casos de falsificación.

Para Picco, estas advertencias también evidencian un problema que observa en la práctica diaria. Explica que algunos pacientes llegan motivados por recomendaciones de amigos, publicaciones en redes sociales o experiencias ajenas, sin comprender que el tratamiento requiere una evaluación integral. Advierte que el uso sin controles puede favorecer pérdida de masa muscular, deficiencias nutricionales, trastornos digestivos y efecto rebote cuando se abandona la medicación sin modificar los hábitos alimentarios.

Un negocio en expansión

El crecimiento de la tirzepatida también comenzó a trasladarse al ámbito judicial.

Esta semana, el Ministerio Público imputó a cuatro directivos de un laboratorio por presuntos hechos de estafa, lesión de confianza y asociación criminal, en una causa vinculada a la producción y comercialización de medicamentos elaborados con este principio activo. Según la investigación, la disputa habría ocasionado un perjuicio cercano a US$ 4 millones, mientras la empresa involucrada rechaza las acusaciones y sostiene que se trata de un conflicto de naturaleza comercial.

Aunque la causa deberá resolverse en la Justicia, el caso refleja la magnitud económica que alcanzó un medicamento cuya demanda continúa creciendo. A la expansión del mercado se suman la aparición constante de nuevas marcas, la diferencia de precios entre presentaciones y las advertencias sanitarias por productos irregulares.

El desafío, coinciden especialistas y autoridades sanitarias, ya no pasa únicamente por el acceso a estos tratamientos, sino por garantizar que su utilización se realice bajo criterios médicos, con productos autorizados y dentro de un mercado donde el crecimiento no termine desplazando la seguridad de los pacientes.