El pasado 10 de junio, Virina Villanueva presentó un proyecto de ley para establecer el 16 de junio como fecha fija del Día del Padre en Paraguay. Según la exposición de motivos, la elección busca vincular la celebración con la figura de José Gaspar Rodríguez de Francia, considerado por la historiografía como el “Padre de la Nación”, y resaltar valores como la responsabilidad, la protección, el liderazgo y el compromiso con la construcción del Estado.
Sin embargo, detrás de esta iniciativa aparece una de las figuras económicas más singulares de la política paraguaya. Villanueva no es solamente una diputada de la Asociación Nacional Republicana (ANR) por Concepción: sus declaraciones patrimoniales la colocan entre las personas más ricas del Congreso y su fortuna está ligada a una historia de sociedades internacionales, empresas familiares y una expansión patrimonial que continúa generando interrogantes.
El imperio de Genaro Peña
Antes de llegar al Congreso, el origen del poder económico de Villanueva estaba asociado a su esposo, Genaro Filiberto Peña Barrientos, empresario fallecido en 2015.
Los documentos filtrados de los Pandora Papers revelaron una compleja red de fundaciones, trusts y sociedades offshore en Suiza, Panamá y las Islas Vírgenes Británicas. Entre ellas aparecen Isispiras Foundation, Caspol Trust, Anisru Trading Inc., Ursina Trading Inc., Ripplecreek Investment Inc. y Cordelia Properties Ltd.
La estructura administraba líneas de crédito superiores a USD 150 millones, respaldadas por activos que en 2013 superaban los USD 110 millones. El mecanismo permitía que los recursos administrados en el exterior regresaran a Paraguay como préstamos a empresas vinculadas al propio grupo familiar, entre ellas Nipon Automotores S.A. y Eurocar S.A.
La historia de Peña también estuvo marcada por causas judiciales. Fue acusado por el asesinato de su contador Francisco Fariña Pujol y años después por el intento de homicidio de su exesposa Miryan “Kuka” Centurión. En 2007 fue sobreseído en ambos procesos.
El empresario Genaro Peña (+)
Una fortuna que siguió creciendo
La muerte de Peña no detuvo la expansión del patrimonio familiar. Por el contrario, los bienes y empresas continuaron bajo la órbita de Villanueva y sus herederos.
Una carta de instrucciones firmada en 2009 ante Isispiras Foundation establecía cómo debían distribuirse los activos, incluyendo pagos escalonados a uno de sus hijos y la creación de un fondo adicional de USD 1 millón anual.
Entre 2007 y 2018, Villanueva adquirió más de diez propiedades en ciudades como Caacupé, San Bernardino, Altos, Emboscada y Ciudad del Este, además de una sociedad en Uruguay, Trimaren S.A. Esas adquisiciones figuran como compras directas y no como bienes recibidos por herencia.
Su crecimiento patrimonial continuó en años recientes. Entre 2021 y 2023, sus activos pasaron de G. 229.000 millones a más de G. 250.000 millones, lo que representa un incremento superior a G. 20.000 millones en apenas dos años.
Sus declaraciones juradas registran 879 hectáreas destinadas a ganadería, 401 vacas, 149 vaquillas, depósitos bancarios en dólares y certificados de ahorro a nombre de sus hijos. En 2025 su patrimonio declarado rondó los USD 33 millones, ubicándola como una de las legisladoras más acaudaladas del país.
Diputada Virina Villanueva
Empresas, Estado y conflicto de interés
El poder económico de Villanueva no se limita a la tenencia de bienes. Actualmente figura como accionista de empresas como Nipon Automotores, Multimarca Motor JP y Ganadera Tropical, sociedades que se mantienen activas.
Sus declaraciones juradas también la muestran como codeudora de créditos bancarios de esas mismas empresas, lo que significa que su patrimonio personal funciona como respaldo de obligaciones financieras privadas.
El caso adquiere otra dimensión porque empresas vinculadas a Villanueva realizaron contratos con instituciones públicas, como el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (SENACSA) y la Municipalidad de San Lázaro mientras ella ejercía su banca.
La Ley N.º 7089/23 de Prevención de Conflictos de Interés establece que los funcionarios públicos deben abstenerse de mantener intereses económicos directos o indirectos en empresas que operen o contraten con el Estado, y dispone que, si esa situación existía antes de asumir el cargo, debe producirse la renuncia o venta de la participación. Bajo esa interpretación, su condición simultánea de diputada, accionista y garante de empresas privadas abre un debate sobre un posible conflicto de interés.
El presidente Santiago Peña, Virina Villanueva, Oscar Latorre y Pedro Aliana
La información bajo reserva
La falta de transparencia sobre la estructura empresarial de Villanueva también llegó al ámbito judicial.
En octubre de 2025, Parámetro solicitó al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) información sobre las empresas y beneficiarios finales vinculados a la diputada. La respuesta no fue un informe administrativo, sino la comunicación de que la legisladora había presentado un amparo judicial para impedir la entrega de esos datos.
Mientras hoy propone que el Día del Padre sea una fecha asociada a valores como la responsabilidad, la protección y el legado histórico del Dr. Francia, su propia trayectoria pública sigue atravesada por preguntas sobre el origen, la expansión y la transparencia de una de las mayores fortunas que existen dentro del Congreso paraguayo.